Colombia golpea a Brasil en el Monumental

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Uno de los partidos más atractivos de la primera fase es el que enfrentaría a Brasil y Colombia, en la revancha de lo que vimos en el Mundial 2014 donde los brasileños eliminaron en cuartos de final a los cafeteros.

Colombia llevó la iniciativa

La escuadra de Pékerman llevó el ritmo del partido desde un comienzo, los colombianos salieron con más hambre y lo dejaban en evidencia con la velocidad que le imprimían a sus ataques, presionando en medio terreno y metiendo a Brasil en su zona. Lamentablemente para los colombianos, esa superioridad no se tradujo en llegadas de peligro y poco a poco Brasil comenzó a emparejar las acciones.

La selección de Dunga no se desesperaba, mostraba mucha paciencia para armar el juego y tocaba el balón hasta que generaban un espacio. Brasil avanzaba lento pero seguro, algo que tampoco se tradujo en llegadas de peligro.

La primera media hora de partido tuvo a los porteros bajo muy poca presión, casi sin intervenciones. El juego se hacía trabado por momentos y Osses le ponía pimienta al encuentro con su error al amonestar a Pablo Armero en vez de Teófilo Gutiérrez. Luego rectificaría.

Premio para Colombia

Colombia dentro de todo proponía más, Brasil con su planteamiento mezquino parecía estar conforme, pero cuando el primer tiempo estaba en su recta final, llegaría un poco de justicia para los cafeteros. Minuto 37 y Jeison Murillo aprovecha una tole-tole en el área brasileña donde Fernandinho no pudo controlar la pelota. El colombiano no dudó apenas le quedó el balón y definió con un remate bajo para poner en ventaja a su selección.

Minutos más tarde, la Selección Colombia pudo ampliar las cifras con una excelente triangulación que terminó con remate desviado de Cuadrado ante el lamento de la mayoría del estadio.

Brasil tuvo su mejor llegada en el minuto 44 con un cabezazo de Neymar Junior. El crack brazuca tuvo el empate pero terminó metiendo la mano, lo que significó que Enrique Osses le mostrara la segunda amarilla en la copa que lo deja suspendido para el tercer partido del grupo ante Venezuela. Celebra la Vino Tinto.

Complemento insuficiente para Brasil

De entrada, Dunga metió a Philippe Coutinho a la cancha, dando luces de lo que se iba a venir. Brasil se mostró mucho más ofensivo, rápido y con otra disposición al estar en desventaja. Colombia bajó las revoluciones y poco a poco fue encajonado por los Pentacampeones, que cada vez llegaban con mayor peligro sobre el arco de Ospina.

La más clara de Brasil se produjo en el minuto 57, donde una desinteligencia de la defensa colombiana terminó en un remate elevado de Firmino, quien se enfrentó solo al arco, sin portero. Increíble fallo.

Dunga metió gente en ataque pero cada avance no era resuelto de la mejor forma. Individualmente, fue un partido bajo de las “estrellas” brasileras (especialmente de Neymar Junior), quienes tuvieron que luchar ante un equipo colombiano que puso mucha más intensidad en la cancha del Monumental.

Final vergonzoso de los brazucas

Los minutos finales tuvieron a un Brasil desesperado por llegar al empate. La Selección Colombia aguantaba con el apoyo de todo el estadio y sufrían con algunos respiros ofensivos como el que tuvo James en el minuto 88 con un remate cruzado que se fue desviado por muy poco.

Neymar frustrado se puteaba con Murillo en los descuentos, Dani Alves estaba a los empujones con Bacca, mientras todo el país cafetero esperaba el pitazo final para celebrar su segunda victoria histórica sobre Brasil en Copa América.

El partido terminó con victoria de Colombia y feos incidentes dentro del campo. Los brasileros no saben perder y Neymar terminó expulsado por agarrarse con Bacca (también expulsado) luego de pegarle un pelotazo a Pablo Armero que festejaba de manera burlesca (para Neymar) y un cabezazo a Murillo. Papelón de los brazucas que tendrán que confirmar su clasificación ante Venezuela en un grupo donde todos podrían llegar con tres puntos a la fecha final.