La historia de Audax Italiano y sus donaciones políticas “desinteresadas”

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Lo único que nos faltaba. Una Sociedad Anónima Deportiva Profesional metida entre las 1.123 empresas que financiaron a nuestros queridos políticos en los últimos años.

La historia, que forma parte de una investigación del periodista Daniel Matamala y el Centro de Investigación y Publicaciones (CIP) de la UDP, cuenta lo siguiente.

Un año de cambios

Año 2008 y La Florida vivía un año con mucho movimiento. Demolición del Estadio Municipal de La Florida para la futura construcción del Bicentenario Chubi y una elección municipal a final de año. En ese tiempo, el alcalde de la comuna era Pablo Zalaquett, personaje que estaba preparando su desembarco en la emblemática Municipalidad de Santiago.

A dos meses de la elección (8 de septiembre de 2008), la municipalidad de La Florida y el club Audax Italiano firmaron un addendum (que es una especie de anexo a un contrato donde se puede modificar o ampliar algún término establecido originalmente sin tener que realizar un nuevo documento) al acuerdo que establecía que el estadio de La Florida sería el centro de operaciones y sede oficial de los partidos que Audax jugara como local.

Atribuciones completas para Audax

Pablo Zalaquett (UDI) fue el encargado de aprobar y firmar este addendum, que cambiaba totalmente las condiciones en que el estadio era cedido al club audino.

El acuerdo original era un “convenio de uso y administración” donde el club podía utilizar el estadio para jugar sus partidos y poco más, mientras que esta nueva figura le daba atribuciones especiales “en comodato o préstamo”, con lo cual, Audax Italiano pasaba a tener derechos como si el estadio fuera de su propiedad.

Arrendar el estadio para un concierto, vender publicidad o recaudar derechos municipales son algunas de las cosas que el club ganaba con este “arreglín”.

De un día para otro, la Sociedad Anónima que maneja Audax Italiano, sin concursos ni sorteos, pasaba a tener todos los derechos del remodelado Estadio Bicentenario de La Florida, construido con la plata de todos los chilenos, por un plazo de 30 años. Una ganga.

Estadio gratis, imposible

Durante ese período electoral municipal de 2008, Audax Italiano entregó financiamiento a la campaña de Pablo Zalaquett por la Municipalidad de Santiago, algo que fue reconocido por un director de la SADP en esa época (tiempo en el cual Laurence Golborne también era parte del directorio de Audax, pero no lo conocía nadie):

“Se apoyó con dinero a Pablo Zalaquett, pero también a otros candidatos a alcalde y concejal, tanto de la Alianza como de la Concertación”.

Otro de los directores, justificó el apoyo con una linda razón:

“Las donaciones fueron una forma de identificar al club con La Florida y generar arraigo con las autoridades de la comuna”.

1 mes después de la firma del acuerdo entre Audax y la municipalidad de La Florida (Pablo Zalaquett) por el estadio, se hacía efectiva la donación de dinero en el SERVEL, un 8 de octubre de 2008.

Ante toda esta evidencia, la SADP fue consultada sobre los destinatarios y el monto del aporte político, siendo esta la respuesta oficial:

“Por ley está prohibido a los administradores o representantes de Audax Italiano La Florida SADP, divulgar la identidad del partido o candidato donatario”.

Triunfo para Zalaquett, derrota para Audax

Finalmente, Pablo Zalaquett fue elegido como nuevo alcalde de Santiago en 2008 pero el acuerdo firmado con Audax se fue a la basura unos años después (2011), cuando la contraloría dictaminó que el convenio era trucho ya que ese tipo de concesiones sólo podía realizarse “previa licitación pública” además de cumplir otras condiciones.

En la actualidad, todos están en la B, Zalaquett y Golborne se quedaron con las ganas de ser senadores y ahora están metidos hasta las masas en los casos Penta y SQM. Por otro lado, Audax Italiano está muy cerca de irse a los potreros si en las últimas dos fechas no se ponen las pilas.