Colo Colo en crisis, Pancho Malo ataca de nuevo

Foto © The Clinic

El tema de las barras bravas ha sido extensamente tratado en el blog en más de una ocasión, por lo que este post no tiene el objetivo de aportar más reflexiones a un asunto archicomentado. La idea es mucho más acotada y me limitaré a comentar un par de hechos que han ocurrido en Colo Colo y su entorno en las última semanas y exponer un par de reflexiones al respecto.

Como bien se sabe, luego de una larga etapa en que la Garra Blanca fue parte del club y guardó silencio acerca de los problemas futbolísticos del cacique; hace un mes o algo más la “Gloriosa” rompió sus relaciones con la concesionaria argumentando que se robaron a Colo Colo, que había una alianza siniestra en Larraín Vial para perjudicar a los albos en beneficio de la U y otros reclamos de diverso tono.

Curiosa resulta la distancia que pretende Levy de sus ex aliados, un monstruo que el, como tantos otros, engordó y utilizó. Él, como Varela, Ruiz-Tagle y antes los presidentes históricos como Dragicevic se valieron de la Garra Blanca como apoyo o sobornaron a sus lideres para mantenerla al margen de los grandes líos. Ahora, sucede que de ser parte del club ahora son unos leprosos que deben ser erradicados y para ello acuden al gobierno por ayuda.

¿Qué pensar de Blanco y Negro? ¿Qué al fin se dieron cuenta de que las barras son un cáncer? ¿Qué su “aporte” al espectáculo no justifica ni la plata que gastan, ni los líos que crean?

Y respecto de la barra: ¿Quieren que el club vuelva a ser social? ¿Quieren que se termine el circo de técnicos y contrataciones? ¿Quieren pelear por el derecho del colocolino a una entrada más conveniente?

Las respuestas a estas preguntas me llevan a pensar mal de todos los involucrados. Por un lado no creo que la concesionaria se haya dado cuenta de nada, simplemente la barra fue comprada por otros que la pusieron en contra de los dirigentes.

No creo que haya una sola convicción sincera en las medidas que intenta Blanco y Negro para cortar el apoyo a Pancho Malo y sus secuaces. Obviamente que de Pancho Malo se puede pensar mal, su silencio anterior hace pensar de que o es asalariado por otro o bien responde a que no le estaban pagando lo suficiente. En cualquier caso su comportamiento no es sorprendente, ya que claramente responde a los códigos de las bandas criminales (ver entrevista en The Clinic). Sus amenazas a Carlos Muñoz tampoco sorprenden, son cuento viejo. Más notorio debería ser que tiene línea directa con Basay y Paredes y que éstos guarden silencio al respecto, pero ésto tampoco debe sorprender demasiado.

Es muy difícil de dilucidar qué está auténticamente tras la nueva postura de Blanco y Negro y Azul Azul, no porque el resultado de estas políticas no sean deseable a la larga, sino porque las motivaciones no son neutras. Una relación espuria como la de los clubes con las barras no se corta sólo por mero voluntarismo, sino por algún interés y sería deseable conocer ese interés.

De todas formas, veo lejana la imposición de una política anti barras bravas en nuestro país, y si se hace, va a ser dolorosa y con muchos costos; las bandas no dejan sus parcelas de poder sin pelear y más de un costo se pagará. Es de esperar que no se caiga en la aplicación de nefastas políticas de seguridad nacional que terminen en violaciones de derechos de las personas. Todos los que me conocen saben que nunca he estado de acuerdo con las barras, como tampoco estoy de acuerdo con el robo o la violencia, pero soy hombre de derecho y no podemos conculcar nuestros más sagradas libertades por un bien pretendidamente superior.

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R.Daneel

Abogado, originario de Coronel e hincha de Lota Schwager, sin doble militancia. Enemigo de las barras bravas y de los DT tipo Salah y Toro y amigo del fútbol ágil y de ataque. Equipos ideales: Ajax 1994-95, Holanda 98`, el Milan de los holandeses y la Inglaterra de Robson. Aspiro a que Lota Schwager sea el club grande del sur y poder ir a cualquier estadio sin que un flaite me amenace.

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