Obdulio Varela y el carbón celeste

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"Los de afuera son de palo y en el campo seremos once para once. El partido se gana con los huevos en la punta de los botines"

Hablar del Fútbol Uruguayo clásico, es hablar íntegramente de la pasión por la pelota y el amor por los colores, siendo quizás el punto más recóndito de lo que es el origen de este deporte; el cual fue inventado por los ingleses y fue adquirido como una especie de deporte nacional en Sudamérica. Uruguay, tierra santa del fútbol por derecho adquirido, es cuna de leyendas, proezas mundiales y jugadores que rozan lo mítico, pintados con color sepia exagerado, pero que nadie se ha atrevido a refutar; seguramente porque dichos relatos no eran una locura para aquellos que gozaron ver rodar a la pelota de cuero café en canchas de potrero, las que eran llamadas festivamente “profesionales”, en tiempos donde el amateurismo rodeaba al continente como si fuese un espíritu eterno.

Uruguay es el país de los hombres que nacieron para jugar al fútbol por herencia; diseñados para contar historias y dejar una enseñanza, más allá de como destruir de manera eficiente un peroné (?). Uno de ellos fue Obdulio Varela, líder indiscutido de la “Celeste” campeona de 1950, protagonista del legendario “Maracanazo”.

De Vagabundo a Carbonero

Nacido en 1917, Obdulio Jacinto Muiños Varela vivió su infancia en los suburbios de Montevideo. Era un barrio humilde, insertado en una ciudad vanguardista para la época; en donde el fútbol aún no representaba una salida de escape para la pobreza como en nuestros tiempos. El joven Obdulio, de padres separados, asmático, y alejado de los estudios desde temprana edad; pasaba tardes enteras en las calles de la capital oriental jugando “picados”. Como era de esperarse, no demoró mucho en integrarse al Deportivo Juventud, iniciando una carrera futbolística insospechada.

“Obdulio comenzó a ganarse la vida a los 8 años como canillita (repartiendo diarios) en pleno centro de Montevideo, después de un tiempo, este prócer charrúa comentaría­: “Los diarios contienen solamente dos cosas que son verdad: el precio y la fecha”. Curtido de mucha inteligencia, mas no le iba muy bien en el estudio, ya que llegó solo hasta tercer año de primaria. Trabajó como cadete en una mensajerí­a, lo que le posibilitó haber conocido y haberse fotografiado con un tal Carlos Gardel”

Con 20 años (1937), Varela se integró a las filas del Montevideo Wanderers en calidad de semi-profesional. En el mítico “vagabundo” uruguayo, fundado en 1902, Obdulio no logró grandes éxitos colectivos (solo una Copa de Honor en 1937), ya que el auge del equipo “bohemio” fue en la era amateur. Sin embargo, sus cualidades eran bien vistas en un fútbol campeón, de la mano de leyendas que estaban próximas a ser técnicos, como fueron el caso de José Nasazzi y José Pedro Cea; ambos campeones del mundo en 1930 y laureados en los juegos olímpicos de 1924 y 1928.

Sus grandes actuaciones lo hicieron merecedor de una nómina en la Selección Uruguaya en 1939 en ese entonces dirigida por Alberto Supicci. En 1942, Uruguay se consagró campeón sudamericano bajo la tutela de Cea. Varela, ya consolidado, recibió el llamado de Peñarol en 1943, institución de la que se retiraría en 1955, transformándose en ídolo y referente de jugadores, hinchas y hasta de estudios sociológicos. Un jugador que logró traspasar las barreras propias de un futbolista.

“En cierta ocasión, como capitán del conjunto de Peñarol, un adversario golpeó brutalmente y con toda alevosía a uno de sus compañeros. La agresividad de ese contrario ameritaba la expulsión inmediata del juego, ello era evidente. Pero de forma inexplicable, dicha falta se sancionó como una simple contingencia del juego. Obdulio Varela tomó de inmediato el balón, se dirigió al juez, y de manera respetuosa le observó que si en algún momento algún jugador de su equipo, es decir, de Peñarol, cometía semejante acto de brutalidad, le pedía por favor que lo expulsara de la cancha, puesto que él, como capitán, no podría tolerar que uno de los suyos realizara semejante acto tan desdeñable”

Obdulio ciertamente no era un capo con la pelota en los pies, de hecho era más bien limitado. Un volante clásico, de esos que en los esquemas modernos y ultra-técnicos están obsoletos.

“Se le consideró como un hombre de recursos psicoemocionales ilimitados, un jugador capaz de emplear la verdadera astucia, el conocimiento o la perspicacia para llegar a percibir las virtudes y también el “talón de Aquiles” de los adversarios, y de acuerdo a ello determinar la forma adecuada para manipular o aprovechar las distintas reacciones de los mismos en beneficio propio”

Varela fue un revolucionario en términos de sicología deportiva y le agregó un valor agregado a la jineta de capitán. Una virtud casi tan extinta como su estilo de juego, en un medio podrido por el dinero y el compromiso con el mismo.

¿Cómo era Obdulio Varela desde el punto de vista técnico?

“Ocupaba lo que ahora se designa como “volante”, pero que en aquellas épocas se designaba como “centre hall” (o el dicho común rioplatense de “centrojá”). Su rendimiento técnico era nada más que aceptable, o quizás solamente bueno. No era muy veloz al correr, tampoco corpulento, dominaba los distintos recursos técnicos dentro de lo que se esperaría normalmente de un jugador de Primera División y nada más. En ese aspecto no sobresalía. Pero, ¿en donde estibaba entonces el hecho de que se haya convertido en un personaje futbolístico que llegó a trascender a través de la historia deportiva del mundo? En su personalidad. Ello significó ganarse el apodo de “negro jefe

“Sin gritos y sin histerias sabía poner en vereda con severidad a sus compañeros de equipo cuando éstos no hacían las cosas como debían; bastaban unas pocas palabras, o quizás una mirada llena de rigor como la de un padre severo con sus hijos para darse cuenta que se tenía que poner mayor empeño en tal o cual aspecto del juego. Asimismo fue muy respetado por sus rivales ocasionales, los cuales sabían que con este “gran negro” no era conveniente buscar problemas. Aunque Obdulio Varela fue un jugador del tipo recio, siempre fue partidario del juego limpio, sin mañas, desdeñando la brutalidad”

Obdulio Varela fue seis veces campeón (dos veces bi-campeón) con los “carboneros” aurinegros: 1944, 1945, 1949, 1951, 1953, 1954. Pero esos no serían sus logros más grandes.

Los de afuera son de Palo

"Muchachos, si los respetamos a los brasileños, nos caminan por arriba, así que nada de esquemas conservadores, vamos a salir a ganar al partido"

* Detalle: FIFA World Cup Brasil 1950

No vale la pena recopilar lo que fue el Mundial de 1950 en cifras. Sin embargo, los registros datan de un gol de Obdulio a los españoles en ese rarísimo cuadrangular final. El partido se jugó en Sao Paulo (Pacaembú), y con un doblete del “culé” Estanislao Basola, España tenía pendiendo de un hilo a los “charruas”. Fue así como Varela con un cabezazo logró un empate clave (2-2) para las pretenciones y el postrero título uruguayo. Un gol sinónimo de “anécdota no tan anecdótica” (?), fabricado por un jugador sin dotes goleadores, insigne de un equipo luchador por sangre y filosofía.

Aquel 16 de Junio de 1950, el Estadio Maracaná fue cuna de historias, mitos e interrogantes. Desde cosas tan triviales como el color que pintarían el coloso (se decía que el Maracaná debía ser pintado con los colores del campeón) hasta las palabras más íntimas de un equipo dispuesto a enfrentar lo imposible. Desde muy temprano, el Maracaná comenzaba a recibir hinchas locales, que con suma confianza condimentaban un escenario perfecto para una fiesta inminente. Que podía hacer ese grupito de uruguayos que con mucha dificultad sacaron resultados ante los rivales que ellos habian despedazado?

En uno de los camarines, el equipo uruguayo recibió diversas visitas protocolares (?). Obdulio Varela, odiado por los dirigentes bajo un sentimiento de absoluta reciprocidad, escuchaba atento las “arengas” con acento derrotista, para luego refutarlas con su brillantez característica.

“Uno de los dirigentes entró a dicho recinto para “alentar” a los jugadores y les expresó que “perdiendo por menos de cuatro goles de diferencia se salvaba el honor“. Rápidamente Obdulio Varela salió al cruce y respondió con verdadera autoridad: “¿perder?… ¡Nosotros vamos a ganar este partido! “. También de ese ambiente salió una famosa frase en cuanto a que “Los de afuera son de palo“.

Algunos se la han atribuido a Obdulio Varela, mientras que otros a uno de los marcadores de punta, el recordado Schubert Gambeta (1920 – 1991). En realidad no importa de quien se originó dicha frase, pero ese era el espíritu de todo el conjunto uruguayo al salir a la cancha: “¡¡los de afuera son de palo!! “. Obdulio Varela agregó algo muy importante antes de salir al campo, “muchachos, si los respetamos a los brasileños, nos caminan por arriba… ¡vamos a salir a ganar el partido!

Un interminable recorrido por el tunel del Estadio Maracaná, daba paso a un cada vez más insoportable rugido hinchando por Brasil. Una “olla caliente” hecha de cemento, con unas estructuras de metal en lo alto que solo le daban un aspecto más temerario; como el de un coliseo romano moderno a medio terminar. Obdulio, consecuente con su visión de fútbol, solo atinó a darle una última arenga a sus compañeros antes de salir del tunel, mientras aún podian escucharse. Una vez sacudidos del miedo, salieron pausadamente a la cancha, como el mejor de los desafiantes.

“Con estas directivas del gran capitán, el equipo salió a la cancha, incluso lo hicieron despacio, caminando, como dando a entender que estaban muy, pero muy tranquilos. Obviamente la entrada de los locales fue verdaderamente apoteósica, ello se pudo percibir por las distintas estaciones radiales que transmitían el partido tanto para Brasil como el Uruguay y en donde apenas si se pudieron escuchar las palabras de los locutores debido al ruido ensordecedor que emanaba desde las tribunas”

El Partido se juega abajo

"Salgan tranquilos, no miren para arriba. Nunca miren a la tribuna… EL PARTIDO SE JUEGA ABAJO"

En el fútbol hay pocas cosas que den más tensión que no poder concretar el gol que liquida el partido, “asegurar el chancho” o como se desee llamar a esa inexplicable tranquilidad post-gol. Los brasileños ya tenían un gol “moral” de ventaja, pero faltaba el tanto real que terminase por sepultar el espíritu uruguayo, y en definitiva permitirle a Brasil levantar la Jules Rimet; culminando dos décadas de fracasos mundialistas y triunfos morales. Ciertamente, mirar al Brasil pre-Maracanazo (que usaba indumentaria blanca, pulcra), era ver al Chile histórico. Una selección smokeseller, con buenos jugadores, pero con mucho verbo y pocos logros tangibles; al menos para lo que se esperaba de un país en extremo futbolizado, ya en ese tiempo. Ganarle al Uruguay era dar un paso de calidad, y el despegue definitivo de un fútbol distinto y ganador.

El partido comenzó muy favorable para los brasileños, pero no podían pasarle la aplanadora encima a los celestes, por más que Ademir, estrella del Vasco y de la Selección, disparara una y otra vez contra el arco defendido por Roque Gastón Máspoli, arquero del “bolso”, que terminó haciendo esfuerzos inhumanos para mantener la ilusión uruguaya intacta. El Primer Tiempo terminó empatado a cero, pero con Brasil jugando a gran nivel. Solo un gol, solo uno bastaba para empezar la celebración definitiva.

Quien sabe que se dijeron los uruguayos en el entretiempo, pero como el empate no les servía, la autocrítica debió ser dura. Ellos no estaban para ser piñata (?) de festejo ajeno.

Fue así como se dió inicio al Segundo Tiempo, donde pasados solo dos minutos, un error de la defensa charrúa termina en la apertura de la cuenta para los locales. Si la previa fue un caos, el minuto del gol fue un bullicio insoportable, que se podía escuchar desde varios kilómetros. Como no, si no había alma en el gigante sudamericano que no gritase por la Blanca Brasileña. Ya podían festejar.

“Ocurrió un hecho insólito, sumamente llamativo y que tomó a todos por sorpresa. Fue una situación que verdaderamente hizo historia, que de cierta forma “paralizó” tanto a brasileños como uruguayos y que causo una especie del “quiebre” en el desarrollo del encuentro, que revirtió todo lo realizado hasta ese momento por ambos contrincantes. Fue una situación que nadie hubiera imaginado”

“¿Qué fue entonces lo que sucedió? No bien, el jugador Albino Cardoso Friaça convirtió su tanto, Obdulio Varela tomó rápidamente la pelota, y sin desprenderse de ella se dirigió al juez, Mr. George Harris (de Inglaterra) para quejarse dado que para él, ese gol debía de anularse, ya que había sido hecho en situación de “fuera de juego”. Obviamente el “negro jefe” hizo su reclamo en el idioma español, pero como el árbitro de las Islas Británicas no hablaba dicho idioma, hubo que llamar a un intérprete; este tardó en llegar, con lo cual el tiempo estaba pasando y por dicho motivo el reinicio del juego se demoraba”

“¿La verdad?, yo había visto al juez de línea levantando la bandera. Claro, el hombre la bajó enseguida, no fuera que lo mataran… me insultaba el estadio entero obviamente por la demora del juego, pero no tuve temor… ¡Si me banqué aquellas luchas en canchas sin alambrado, de matar o morir, me iba a asustar allí, que tenía todas las garantías! Sabía lo que estaba haciendo

“Ahí me di cuenta que si no enfriábamos el juego, si no lo aquietábamos, esa máquina de jugar al fútbol nos iba a demoler. Lo que hice fue demorar la reanudación del juego, nada más. Esos tigres nos comían si les servíamos el bocado muy rápido”

La conversación con el árbitro, la caminata lenta con la pelota bajo el brazo y las frases William-Wallaceas (?) de Obdulio, son hitos con muchos “aportes” líricos, sustentados por la nublada exactitud de los hechos y la emoción propia de los escritores de la época. Sin embargo, su influencia en el grupo fue indiscutible; haciendo de la Selección Uruguaya un equipo completísimo en todos los aspectos, inclusive en aquellos que en 1950 no eran entrenados a conciencia.

“Luego de ello les dijo a sus compañeros con un espíritu muy, pero muy positivo, “bueno, se acabó, ahora vamos a ganarles a estos ‘japoneses‘”, término que utilizaba con frecuencia para referirse a cualquier extranjero. De esta forma el “negro jefe” le entregó el balón a Mr. Harris para reiniciar el juego.

“No tuvo oído para los brasileños que lo insultaban porque comprendían su maniobra genial: Obdulio enfriaba los ánimos, ponía distancia entre el gol y la reanudación para que, desde entonces, el partido? y el rival? fueran otros. Hubo un intérprete, una estirada charla, algo tediosa, entre el juez y el morocho. El estadio estaba en silencio. Brasil ganaba uno a cero, pero por primera vez los jóvenes uruguayos comprendieron que el adversario era vulnerable. Cuando movieron la pelota, los orientales sabían que el gigante tenía miedo” (Osvaldo Soriano, escritor)

La maniobra le resultó, porque a los 17 minutos del segundo tiempo, Juan Alberto Schiaffino marcó el empate. Existe un proverbio (o no se que carajo), que explica que “es más importante saber pararse ante la adversidad, que no caerse nunca y no saber pararse”. Uruguay se cayó muchas veces antes de la final, sufrió con los españoles, con los suecos y en el primer tiempo cuando Brasil era un vendaval. Fue en ese instante en que a los locales los invadió el pánico, porque se dieron cuenta que el escenario les quedó grande. No tenían un Obdulio Varela que se metiese el nerviosismo al bolsillo. Ese era el valor agregado de este jugador, que además de manipular a placer sus propios miedos, lo podía hacer con el resto del grupo.

“Los brasileños no lo podían creer, les habían igualado en el marcador! Estos ya no eran ni sombra de lo que había sido en los encuentros anteriores y tampoco como se habían manejado durante el primer tiempo de este encuentro: estaban como “congelados” y en cierta forma como asustados. Esto mismo lo destacó el arquero uruguayo Máspoli más adelante: “ellos no respondían… en una jugada, un muchacho brasileño se cayó, lo ayudé a levantarse y le palmeé la cara, porque nos conocíamos todos, ¡Estaba helado, pálido! El empate los mató”

El famoso gol de Alcides Ghiggia a 10 minutos del término, sepultó toda opción carioca. Un gol que aparece en todos los videos de los mundiales y que coronó la mayor proeza de una Selección en un Mundial de Fútbol. Tal y como lo dijo el propio jugador tiempo después: “hizo la ilógica y Moacir Barbosa (el arquero) lo lógico”. Ya todos sabemos como terminó este Mundial.

“Todo estaba previsto, excepto el triunfo de Uruguay. Al término del partido yo debía entregar la copa al capitán del equipo campeón. Una vistosa guardia de honor se formaría desde el túnel hasta el centro del campo de juego, donde estaría esperándome el capitán del equipo vencedor (naturalmente Brasil). Preparé mi discurso y me fui a los vestuarios pocos minutos antes de finalizar el partido (estaban empatando 1 a 1 y el empate clasificaba campeón al equipo local). Pero cuando caminaba por los pasillos se interrumpió el griterío infernal. A la salida del túnel, un silencio desolador dominaba el estadio. Ni guardia de honor, ni himno nacional, ni discurso, ni entrega solemne. Me encontré solo, con la copa en mis brazos y sin saber que hacer. En el tumulto terminé por descubrir al capitán uruguayo, Obdulio Varela, y casi a escondidas le entregué la estatuilla de oro, estrechándole la mano y me retiré sin poder decirle una sola palabra de felicitación para su equipo

Obdulio reconoció a Jules Rimet, que era el encargado del protocolo de entrega del trofeo dorado. Practicamente le tuvo que quitar la copa de las manos, mientras se esperaba el himno del campeón (otro de los tantos mitos, es que la bandita encargada ni se sabía el himno uruguayo). Contrario a lo que se podría creer, el público del estadio se comportó civilizadamente, ya que la cagada se presentó en las calles (?). Los organizadores de la ceremonia de premiación (que no se hizo) solo atinaban a llorar. Un espectáculo hermoso.

“Pero, ¿qué fue lo que hicieron los jugadores uruguayos una vez que finalizó la “ceremonia” de entrega de la Copa y se retiraron del estadio? Salieron a divertirse y festejar el triunfo en la costanera de la hermosa playa de Copacabana. Obviamente tenían todos los merecimientos para ello. Pero en dicho grupo faltó alguien; fue nada menos que el personaje que cargó sobre sus espaldas la gran responsabilidad del triunfo, uno que mediante el empuje de su personalidad había hecho revertir algo que se consideraba como una “misión imposible”: Obdulio Varela.

Éste se dio cuenta de cuáles habían sido las consecuencias del triunfo de los orientales. Sin que sus compañeros se dieran cuenta, prácticamente se escapó del modesto hotel en donde se habían alojado y comenzó a deambular en solitario por la ciudad carioca, las cuales prácticamente también estaban vacías. Según él mismo lo relató más adelante, entró a un bar y “me puse a tomar ‘caña’ (aguardiente) esperando que no me reconocieran, porque creía que si eso sucedía me matarían. Pero me reconocieron enseguida y, para mi sorpresa, me felicitaron, me abrazaron y muchos de ellos se quedaron bebiendo conmigo hasta la madrugada“.

¿Cuál fue el motivo de esta conducta por parte del capitán del equipo oriental? El sentir que en cierta forma él fue muy responsable del triunfo ante el equipo brasileño, de la gran tristeza que embargaba a toda esa nación, de la enorme desazón que se les había provocado por la derrota ante los uruguayos; se supo de casos de infartos y hasta suicidios. El “negro jefe” sintió gran empatía por el dolor de toda esa gigantesca nación; él mismo sintió una enorme pena, la cual llegó a ser más intensa que la euforia por la cual pasó no bien había finalizado el encuentro con los brasileños”

Obdulio Varela y los miembros del plantel de 1950 han tenido algo en común: Su humildad y en como le han bajado el perfil a la gesta, seguramente forzado por su forma de ver el fútbol, inexistente en nuestros tiempos, y que solo jugadores como ellos entienden. El “Negro Jefe”, fue un carbón celeste, ya que no solo en Peñarol es idolatrado, sino que en todo el Uruguay y en todos aquellos que admiramos el fútbol jugado con el amor por los colores.

“Dentro de esa gran personalidad, vital en todo sentido, de postura firme, sólida, se ocultaba también un hombre humilde, el cual nunca quiso que lo endiosaran dado que también reconocía sus limitados alcances como ser humano”

En el fondo, todos queremos un Obdulio Varela capitaneando nuestro equipo…

Fuentes | EF Deportes | Taringa

  • Iespién

    Un capo. Y no era hincha de Peñarol.

    • ¿De qué equipo era hincha al final?

      • Iespién

        De un equipo amateur llamado “Industria”. Usaban camiseta verde. El viejo era hincha de ese equipo.

        En el video habla de eso.

        • Gracias, es que no he visto el video aún, leí solamente.

          Grande Lider Mundial, gracias por el tremendo post.

  • Crack. La definición perfecta de lo que debe ser el capitán.

  • Sencillamente, tremendo lo que hicieron estos yoruguas, hasta el dia de hoy los brazucas la tienen adentro.

  • castrilo

    Entretenida la crónica del Líder Mundial. El final es fantástico: qué diferencia entre Varela y los hocicones galucheros tan de moda en estos días y en estas tierras…
    Es interesante el concepto de liderazgo futbolístico que imponen los charrúas, me acordé de la anécdota reciente de un seleccionado sub-20, donde el capitán disciplinó públicamente, pero sin escándalos ni amenazas, a uno de los jugadores sólo por no tomarse un batido de proteínas.

    • Diego Polenta fue ese? ese tipo tiene pasta de lider.

      • manya

        El mismo

  • CRACK.

    Lo que debe haber sido ese momento locooooo…

    Y puta que extraño el factor emoción en mundiales, hace hartos años que no se juegan con los colores :(, exceptuando un partido, el de Uruguay vs Ghana, que salió otro uruguayo al baile, Luisito Suárez.

    ¿Qué tienen estos uruguayos que no lo tenemos nosotros? 🙁

    • MouRojinegro (Fanatico del 4-4-2)

      yo creo que tienen amor por el futbol y no tanto amor por la plata, las minas o la fama.

      • Ahí quedó Zaira Nara xD

      • pinxecabron

        totalmente de acuerdo, eso es lo que falta, amor a la camiseta, y respeto pq hay 17 millones de personas que te estan apoyando y quieres que la representes bien, eso es lo que le falta a los jugadores chilenos, el ORGULLO de llevar la roja y el escudo en el pecho. Eso a los uruguayos les sobra.

  • Lo acabo de leer. Muy buena crónica, bien documentada, así da gusto leer CT.

    Estamos a años luz de la visión de fútbol que tienen los charruas.

  • C-R-A-C-K-!

    TODO UN HÉROE NACIONAL DE SU PAÍS!!!

  • MouRojinegro (Fanatico del 4-4-2)

    Tremendo, pero tremendo post. Habia oido hablar de este personaje pero no me sabia su historia, increible… crack es poco para lo que el hizo.

    Felicitaciones a Iespién, gran post.

  • Ahhhh que pedazo de post, te las mandaste líder mundial
    Tipo como estos son los que quedan en la historia, que más se puede decir, que lindo era el fútbol de antes y como lo engrandecían personajes como éstos.
    Uruguay es un país infinitamente bancable, en todo sentido

  • Villa

    Para mi, la forma más hermosa de entender y vivir el fútbol

  • Mochi [Comando PPR : Precisión, Potencia y Rapidez]

    Junior Fernández capitán entonces (?)

    Gran, gran post. Ojalá aprenda el esclavo Hoznet (?) que se puede ser extenso sin ser aburrido…

    • Y usted ha mandado algún aporte a CT para criticar??

    • bruz

      no falta el carehoyo ah..

  • El gran Obdulio que estuvo en Johannesburg para el partido Uruguay vs Ghana. Como soplo para q Gyan mandara esa pelota a Lesotho (?). El negro Jefe y no hay más…

  • BRAVO!

  • #Emoción

    Uno puede no ser el más talentoso, ni el mejor físicamente, pero tienes los pies de plomo para llevar tu equipo hacia el objetivo…

    Pienso en lo que fue Sanhueza en Colo-Colo, a mi como hincha no me gusta, pero debo reconocer que se “cabronismo”, nos hizo ganar más de un torneo.

    Este post confirma porque Paredes no debe ser el capitán, si bien es un excelente jugador con técnica y goles, le falta la otra parte, no sé si es corazón o inteligencia (entiéndase como “viveza” Como diría ToloCTM). Visogol llegó a ser capitán para quedarse en el club Levy “sugirió” su capitanía

    No por nada ToloCTM definió que Scotti fuera el capitán, recio y con seso en arte de manejar el equipo, cosa que no se ve en Paredes, se dedica a hacer goles, no a llevar al equipo hacia el objetivo…

    Para mi el 2012 la capitanía debe estar atrás, ya sea Contreras o Lucho Mena, experiencia y temple para un equipo que necesita un líder, un faro dentro del equipo… A Paredes le quedó grande un poncho, el cual sólo se lo pusieron para la foto y para que no se fuera a juntar Petrodólares

    P.D.: Líder Mundial, deja de estudiar y dedícate a escribir xD

    • Iespién

      Te sentiste identificado porque era limitado con los pies xD

    • Yo veia esas cualidades en el Milo #emocion…
      ahora quien sera el Capitan? el Huaso?, Ormeño? quien xD

    • RojinegRo

      Yo me acorde, buscando algo reciente y cercano a mi, a Marco Villaseca en Rangers. Obviamente guardando las proporciones, pero entró tranquilo a la cancha, como si jugara todos los días una final, ordeno mucho el medio campo sin salirse de sus casillas.

  • Iespién

    El que la llevaba en esta Selección era Schubert Gambetta. Máspoli desmitifica lo de Varela, revelando que la celebración fue #AlgoPiola.

    Cada jugador cumplía una función específica. La de Obdulio era echarse el equipo al hombro, simple. Un jugador anti-cagón.

    • Vengative (Y el arte de Trollear (?))

      mis felicitaciones contertulio! excelente post (?)

    • Pablo17

      Andá, yo pensaba que el que la ovía ahí era Schiaffino

  • Pablo17

    Qué post que te mandaste, llega a ser emocionante leerlo.
    Esa selección uruguaya tenía un plantel, de los cuales, la mitad [sino todos] son seres casi míticos dentro de la esfera del fútbol mundial. Y la gesta, ni hablar, fue épica.
    Si hay algo que destaca de los uruguayos, es como bien refirió Iespién, la pasión por el fútbol, y el AMOR A LA CAMISETA CELESTE.
    Obdulio Varela: CRACK! otro nivel, eso. De los que hacen falta en la actualidad. Un verdadero capitán.

    Un personaje que puedo asociar a Varela, es don Elías Ricardo Figueroa Brander [claramente sin la parte legendaria del Maracanazo 50′] ambos con una complexión psicológica, y un liderazgo bastante peculiar.

  • LTA_Imperial

    El Negro Jefe!!

    #corta

  • FooPumaDeth

    Hacian falta estos posts que hacen tan especial a CT.. ojalá sigan la saga de los mundiales #noqueriná xD
    GRAN POST

  • Iespién

    Porque en Uruguay nacen para jugar “Fútbol por Herencia”?

    http://4.bp.blogspot.com/-DNBiq4Ngme8/Tiyfs6zeiYI/AAAAAAAACog/nbtXFnOJEzM/s1600/lugano.jpg

    • Y claro, ahora tienen a Lugano, y cuando se retire ya viene Coates, y después viene Polenta (si sigue como lo hizo en las series menores)

  • RojinegRo

    Excelente post, como siempre Iespién. Muchas gracias.

  • Lo que escribio galeano sobre obdulio en el futbol a sol y sombra me desperto admiracion por este jugador,ahora la nutro con este post, mas crack aun.
    Buen post Iespien esclavo(?) chico

  • El_Lechero

    Increíble el post, de lo mejor que he leído en el blog.

    Cuando anduve en Uruguay justo fue por la Copa América, estos locos definitivamente viven el fútbol de otro modo, todas las minas son hinchas de un equipo, las abuelitas festejando los goles. Pasamos también por Argentina y no sentimos ese mismo fervor. En la casa que nos recibieron compartimos harto con un viejito, que no era fanático del fútbol, pero nos mostró una grabación del relato de la semifinal del 54, Uruguay lo empata en el 43 del ST. Cuando el viejito me mostró ese audio él, sin ser hincha fervoroso como dije antes, se puso a llorar. Eso con el relato de Carlos Solé me emocionó mucho, solté un par de lágrimas xd.

    Ese es el relato :

    “(…)apoya a su compañero de equipo Souto, éste a Santamaría, se corre el back, entrega la pelota a William Martinez, éste ataca en los últimos minutos para apoyar a Souto, Souto a Hohberg, Hohberg le cruza a Ambrois… Ambrois a Schiaffino, se corre, apoyó a Hohberg, va a tirar y tiene el tanto, tiró… Gol… goool… goool… gol uruguayo, gol… gol uruguayo… Hohberg… Hohberg a los 43 minutos. Acá se festeja con al incontenible emoción (se escucha el llanto de Solé). Hohberg a los 43 minutos y se alcanzó el empate… Dos a dos. Hungría y Uruguay… El león vencido sacudió la melena (…)”

    Y ahí el audio http://www.centenario2030.com/audio-1954.html

    PD en ese audio no sale “El león vencido sacudió la melena ” que a mi gusto era fundamental, seguiré buscando a ver si lo encuentro completo

  • don Worldwide Leader in Sports (?) ante todo felicitarle por tremendo post, se va directo a mi galeria junto a otros insignes como el del F.C. Start…

    mas alla de admirar el liderazgo de varela, creo que el temor y el liderazgo que infundia pasaba mucho tambien por su decencia a la hora de jugar y hablar, obdulio no hablaba sin tener razon o sin ver algo que merecia reprimenda, reclamo, o justicia. algo que se extraña en esta epoca donde los jugadores mala leche abundan.

    un chillon de jumbitos para el post.

  • Gio. Pepe Rojas o la muerte (?)

    TREMENDO POST

  • SANTOGLORIOSO

    Entre este post y el post de clavito Godoy ya tenemos claramente dos candidatos a “el post del año 2012”.

    Muy buen post, una delicia para los que respiramos fútbol.

  • Zorro

    Muy buen post, me hizo recordar a nuestro gran Ligua Puebla. Ojalá vengan más así!!

  • Excelente! desde ya tiene mi voto para los CT awards 2012

    Grande entre los grandes el Negro Jefe, sabía una buena parte de esta historia pero con esto me queda el cuadro completo. Me hubiese gustado también que terminase la crónica de lo que fue su vida post-futbol, ya que como sabemos, en esos años no había mucha conciencia de los futbolistas con el retiro.

  • Increíble, acabo de terminar de leerlo. Un crack el Espy!

    Lo de Varela tomando la pelota y bajándole las revoluciones a la gente es casi al nivel de un estratega militar. Ése fue el punto de inflexión del partido y, por ende, de la leyenda.

  • Excelente post, con algunas faltas de ortografía, pero felicitaciones líder mundial!

  • Hate Inc // Everything Louder Than Everyone Else

    Aplaudiendo de pie y sin sentarse ni cagando, tremendo post aprende hoznet.

    Sacaste trago!