Los Mundiales de Fútbol: FIFA World Cup Suiza 1954

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Mientras Buzansky y Lantos sufren, Helmut Rahn desata la locura en medio Alemania
Mientras Buzansky y Lantos sufren, Helmut Rahn desata la locura en medio Alemania

Han pasado 9 años desde que culminó la guerra, el mundo comienza a recuperar algo de estabilidad y el fútbol no es la excepción. El Maracanazo de 1950 dejó una herida que nunca podrá ser cicatrizada en el inconsciente del pueblo brasileño, y la organización del mundial carioca dejó una vara muy alta para la versión de 1954.

Nuestra siguiente estación se encuentra en Suiza, país que se caracteriza por su excelente calidad de vida y buena organización. Muchos fueron los factores que incidieron en la elección de Suiza como sede, lo que terminó siendo un gran acierto. En esta versión, los Mágicos Magiares de Hungría escribirán con letras doradas su última participación sobresaliente en un mundial, logrando lo que pocos equipos han hecho: trascender en el tiempo y opacar a un campeón. Algo que solo la Naranja Mecánica pudo repetir.

Igor, el dinosaurio alpino del tiempo (?), nos guiará en la linea temporal, pasando por la Copa Mundial de Francia 1938, los 12 años de sequía futbolística y el Maracanazo de 1950.

igor monroe

* Para mayor información: FIFA World Cup: Brasil 1950

La Segunda Guerra Mundial aún dejaba secuelas en el viejo continente, ya habían pasado 9 años y el Mundial de Brasil había dejado muchas lecciones. La tensión política era todo un tema, y la sede de la versión de 1954 debía jugarse en Europa debido al acuerdo de alternancia continental (Nótese como “mundo futbolístico” a Europa y Sudamérica, los demás no existen). El pais elegido, debía ser neutral políticamente hablando, además de tener una estabilidad económica que permitiera organizar un evento de tal envergadura. La vara que dejó Brasil 50 fué muy alta y la inversión realizada en el Estadio Maracaná fué histórica para la época. Europa no podía ser menos.

La FIFA fundada en 1904, cumpliría 50 años, si a esto le sumamos que su sede se encuentra en Suiza, que los dineros de una gran cantidad de federaciones aún se encontraban en los bancos suizos debido al periodo de guerra, que Suiza es un pais neutral entre los bloques políticos, y que en 1949 le “cedió” el evento a Brasil… estaba más que sabido quien sería el nuevo pais organizador.

Otro punto a favor de Suiza era su excelente ubicación geográfica, los costos de traslado serían mínimos. Esto motivó a una sorprendente de paises a candidatearse para jugar el mundial. Aún así, Argentina se negó nuevamente a participar, debido a la “doble vacunada” que ya les había hecho la FIFA en temas de organización (1938 y 1950). Pero a diferencia de lo que ocurrió en 1938, Uruguay y el resto de los paises latinos, no les brindaron su apoyo y se postularon.

“En cuanto a participación, fue el Mundial que más países acogió; en total, 38 países, 3 más que en Brasil 1950, aunque en realidad se habían inscrito 44, pero 6 de ellos fueron rechazados por presentar la solicitud fuera de plazo. Por primera vez, además, participaban a la vez dos países asiáticos en la fase final: Corea del Sur y Turquía”

Las eliminatorias europeas tuvieron un polémico descenlace en la llave entre España y Turquía. Los turcos eliminaron a los ibéricos, quienes habían logrado un digno cuarto lugar en Brasil 50 (El mejor puesto histórico de la roja mala (?) en un mundial), y de paso creó un mito aún no resuelto, ya que se ignora a quien le pudo favorecer que los turcos pasaran y más aún, fueran cabezas de serie siendo un pais debutante en mundiales.

“Los españoles habían conseguido que el húngaro Ladislao Kubala jugara para su selección, quien luego de la ocupación soviética sufrida por su nación, decide escapar del régimen comunista, primero hace escapar a su familia a Italia, para luego disfrazarse de soldado ruso y así poder cruzar la frontera en un camión que transportaba las tropas hacia Austria, una vez que logró cruzar la frontera, partió a encontrarse con sus familiares y juntos embarcar rumbo a España. Kubala integró tres seleccionados de fútbol, representó a Hungría, Checoslovaquia y España”

La llave fué muy favorable para los españoles, pero la inexistencia de los penales y la diferencia de gol, permitía que hacer un sorteo turbio fuera muy fácil. España derrotó como local 4-1 a los turcos, quienes en Estambul ganaron por la mínima. Como no “había” forma de desempate, se jugó un partido final en terreno neutral, en este caso el Olímpico de Roma. Cualquier similitud con la Copa Libertadores de los 70’s es solo coincidencia (?)

“El cotejo de desempate se disputó en Italia, en el estadio olímpico de Roma, pero instantes antes de comenzar el mismo, llegó a la concentración galaica un telegrama con membrete de la F.I.F.A., inhabilitando a Kubala debido al expreso pedido de la Federación Húngara, desanimados, los españoles apenas pudieron empatar en dos tantos con los turcos, como en el alargue no se movió el marcador y al no existir la definición por penales, tuvieron que recurrir a un sorteo”

El sorteo no pudo ser más desgraciado para los españoles, ya que además de ganar Turquía, el niño que sacó el papelito se llamaba Franco.

“Un niño italiano, llamado Franco Gemma, escogió entre dos papeles el que decía Turquía, los dirigentes turcos, eufóricos por haber logrado su primera participación en un mundial, invitaron al joven itálico a concurrir al campeonato.”

“…Que podíamos esperar de alguien llamado Franco…”, decían irónicamente los opositores a la dictadura del Generalísimo…”

Tiempo después, gracias a varias investigaciones, se determinó que la FIFA no había mandado aquel telegrama, los españoles enojados y resignados se dedicaron a fogonear ácidamente a todo lo que estuviera relacionando con la Copa del Mundo. El telegrama húngaro es uno de los grandes misterios del fútbol mundialista. Por suerte para los españoles, Suiza 1954 fué el primer mundial televisado, así que no se perderían el evento.

“Demostrando una ironía a prueba de balas, un conocido periodista deportivo español dijo: “También los españoles debimos hacerle un regalo (a Franco Gemma), o correr con la mitad de los gastos, porque en el gripo estaban los alemanes y ya se sabe cómo les fue a los turcos. ¿Qué podíamos esperar nosotros?”

En otras latitudes, los finalistas de la versión anterior decian presente. Uruguay el campeón vigente, había dejado atrás sus problemas de federación mientras que Brasil, equipo que quedó con un trauma futbolístico severo, decidió cambiar su indumentaria para quitarse la mufa, dejando en el pasado el blanco con detalles azules, para pasar al potente verdeamarillo con pantalones azules y medias blancas, todos los colores patrios. Un simbolismo que representa el cambio de un Brasil soberbio y frustrado a uno más humilde y campeón.

“Para el Mundial de Suiza 54, Brasil estrenó la camiseta verdeamarelha, el diseño del uniforme que viste actualmente la selección brasileña, fue creado por Aldyr García Schlee, quien fue elegido por un concurso realizado especialmente para decidir ese tema. Amarilla con cuello y puños verdes, en lugar de la tradicional blanca con puños y cuello azul, utilizada desde 1919 hasta 1952, debido a que la otra la había traído mala suerte, específicamente en la final del mundo del 50, recordada como el Maracanazo”

El mundial comenzó el día 16 de Junio de 1954, los candidatos eran el campeón Uruguay, el renovado seleccionado Brasilero, el combinado alemán que había hecho una preparación física muy fuerte y la selección húngara, un equipo que llevaba un record de imbatibilidad que asustaba. Este seleccionado era conocido como los Mágicos Magiares, seudónimo derivado de la palabra “Magyar” que significaba “Gente Húngara” o “Hungría” a secas. Jugadores como Ferenc Puskas o Sandor Kocsis, además del excelente funcionamiento de equipo, hacían de Hungría el principal candidato a quedarse con la corona.

* Detalles: Cuadro de Competencia Suiza 1954

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El formato de competencia fué similar al actual; una fase previa de grupos, donde los 2 primeros de cada grupo clasificaba a los Cuartos de Final, de ahí en adelante se definiría todo por eliminación directa. A diferencia del mundial de Brasil, los grupos fueron compuestos todos por 4 equipos, dando un paso adelante a la racionalidad y dejando de lado ridiculeces como el grupo de 2 equipos (?) que se vió en 1950.

“Para éste torneo, la F.I.F.A. había decidido que en la primera ronda se conformarían cuatro grupos de cuatro países cada uno, con la particularidad de que cada grupo contaría con dos cabezas de serie que no se enfrentarían entre si, al igual que los otros dos países”

“Por cada grupo clasificarían los dos primeros. Los cabezas de serie designados “a dedo fueron: Brasil, Uruguay, Hungría, Inglaterra, Italia, Austria, Francia y Turquía. Por ejemplo en el grupo 4, Inglaterra no se enfrentó con Italia, como tampoco lo hicieron Suiza con Bélgica”

Analizando grupo por grupo, se dió la particularidad de que el Grupo B tuvo a los 2 finalistas. Destaca el resurgimiento del fútbol yugoslavo y la decepcionante presentación de los italianos. El resto estaba dentro de lo que la lógica futbolera anticipaba:

En el Grupo A, el favorito era el subcampeón vigente, Brasil. Los ahora verdeamarillos quedaron junto a los yugoslavos, los franceses y los decepcionantes mexicanos, quienes sacaron cero puntos y se empezaron a despedir rápidamente de la Copa del Mundo, luego de que Brasil en el debut los goleara 5-0.

En el segundo partido, Brasil debía enfrentar a Yugoslavia, quien derrotó por la mínima a Francia, tal y como ocurrió en el mundial del 50 ante los checos, los cariocas estaban obligados a no perder, ya que la diferencia de gol adquirió algo de importancia en esta fase. Brasil nuevamente sufrió para clasificar, pero el gol de Didí a los 69′ les dió el empate y la clasificación a los Cuartos de Final junto a los Yugoslavos.

“En el último partido del grupo 1, Yugoslavia y Brasil se enfrentaban en un cotejo que definía el pase a la próxima ronda. Empatando ambas selecciones conseguirían la clasificación hacia los Cuartos de Final, ya que ni Francia ni México podían alcanzarlos. Cuando faltaban 20 minutos para finalizar el partido en un empate 1 a 1, los brasileños continuaban atacando ante los ademanes desesperados de los yugoslavos, quienes intentaban comunicarles que lo mejor era olvidarse de atacar y firmar el empate que era lo que mas les convenía a ambos seleccionados. Los brasileros comprendieron a los balcánicos y todos se olvidaron de atacar y, lamentablemente, se acordaron de especular (!)”

En el Grupo B, Alemania y Hungría deleitaron a los hinchas suizos, que eran muy fanáticos, con una final anticipada. Ambas escuadras mostraron jerarquía para lograr el paso a la próxima ronda, sobretodo los Mágicos Magiares que mostraron todo su poderío masacrando por 8-3 a los alemanes y 9-0 a los coreanos, dando una clara señal de que eran el mejor equipo del mundo. Tanto Alemania como Turquía tuvieron que jugar un partido de desempate, que finalmente favorecería a los germanos con un contundente 7-2. Como nunca en una Copa del Mundo, un grupo tuvo tantas goleadas.

“Luego de que Alemania disputó el primer cotejo de su grupo frente a Turquía, el cual ganó por 4 a 1, el entrenador germano Sepp Herberger, disconforme con sus delanteros a pesar de la goleada a favor, decidió llamar de urgencia al puntero derecho Helmut Rahn, el cual se encontraba de gira con su equipo, el Rot-Weiss, en Montevideo, capital de Uruguay. El telegrama que recibió Rahn en América del Sur decía lo siguiente: “Preséntese urgente en Suiza en el primer avión. Sepp no se equivocó, el delantero convocado cuando el Mundial ya estaba iniciado convirtió cuatro goles en la misma cantidad de partidos, incluso marcó un tanto en la final ganada por Alemania”

“Otro partido con gran cantidad de tantos fue el que disputaron la selección de Hungría versus la de Corea del Sur, donde los europeos vencieron por nueve a cero, lo más curioso de éste partido fue que los asiáticos, luego de cada gol húngaro realizaban la tradicional reverencia inclinando sus cuerpos hacia el suelo (?), de la misma forma saludaron durante toda la copa a los espectadores. Este mundial fue el de mayor promedio de gol por partido, 140 en 26 encuentros, con una media de 5,38 por partido”

En el Grupo C, Uruguay y Austria sorprendieron; no tanto por dudar de sus capacidades, si no por la arrolladora forma de clasificar. Ambos ganaron sus 2 partidos y eliminaron a una potencia como Checoslovaquia.

En el Grupo D, Italia fué la gran decepción considerando que a esta altura, el mundo solo conocía 2 campeones: Italia y Uruguay. Los tanos quedaron fuera polémicamente con solo 2 puntos, sucumbiendo ante la clasificación de los locales y de los ingleses, los que una vez más darían pena en una cita mundialista.

“Durante el partido por la primera ronda del grupo D, donde se enfrentaron el 17 de Junio, el local versus Italia, lo que en un primer momento fue un error ¿involuntario? del árbitro se convirtió en una batalla campal. El juez en cuestión era el brasileño Mario Viana, quien no convalidó un legítimo gol italiano y los once integrantes del plantel se le fueron en cima e incluso llegaron a propinarle varios golpes de puños y puntapiés (!). El partido finalizó con una victoria para Suiza por 2 a 1, como los de la península itálica y los locales igualaban el segundo puesto del grupo (el primero lo había logrado Inglaterra) debieron jugar otro cotejo desempate seis días más tarde, donde nuevamente se impusieron los suizos, pero ésta vez por 4 a 1”

Los Cuartos de Final tuvieron 4 llaves muy interesantes. La más prometedora era la que enfrentaba a Hungría con Brasil. El cuadro brasileño se fué anticipadamente de la copa luego de ser goleado 4-2 por los magiares. El partido terminó abruptamente, luego de que se generara una gresca monumental, dando como saldo, uno de los partidos más violentos y polémicos en la historia de los mundiales.

* Detalles: Cuartos de Final

“Este partido será recordado por siempre como “El partido mas violento” o “La batalla de Berna”, la gresca comenzó cuando Didí fue fauleado dentro del área húngara y a pesar de que el referí cobró penal para Brasil, Brandaozinho, golpeó fuertemente a Higdekuti, dejándolo tirado en el piso. A raíz de ésta acción se produjo una golpiza general, de la cual también participaron suplentes, ayudantes de campo y gran cantidad de hinchas, lo cual obligó a la policía a intervenir y a reprimir a los jugadores y a los espectadores (!) que habían ingresado al campo de juego”

“Hemos sido víctimas de una maquinación y de una trampa de los europeos” (Olé de Brasil (?))

“El árbitro inglés, Arthur Ellis, quien dirigió este encuentro, ha actuado al servicio del comunismo internacional, contra la Civilización occidental y Cristiana” (Confederación Brasileña de Fútbol)

Los locales tuvieron que enfrentar a los austriacos, equipo que sería la revelación del campeonato y que con su fútbol eran un homenaje viviente de las viejas glorias que había entregado el Wunderteam de Síndelar hace 2 décadas. El partido terminó 7-5, logrando otro record para estadística de las copas mundiales.

“Fue la mayor cantidad de goles en un partido en la historia de los mundiales, vale aclarar que el arquero suizo Parlier jugo casi desmayado desde los treinta minutos del primer tiempo debido a una insolación, mientras que el defensor Roger Bouquet defensor también de Suiza, quien sin saberlo disputaba el torneo con un tumor cerebral (!), el intenso calor que hacía esa tarde lo afectó en sobremanera y a pesar que el entrenador Rappan lo invitó a retirarse del partido antes de la finalización, Roger se negó rotundamente”

En las otras 2 llaves, los uruguayos derrotaron a los ingleses por 4-2, con un gol del gran Obdulio Varela incluido. Mientras que los Alemanes derrotaron a los Yugoslavos por 2-0. Esto dejaba las semifinales con 2 llaves completamente abiertas. Alemania enfrentaría a los austriacos en Basilea, y los Húngaros enfrentarían al campeón vigente en Lausana.

Se especulaba mucho que el nuevo campeón saldría de la llave entre húngaros y uruguayos. La garra charrúa era popularmente conocida después del Maracanazo, y durante el partido esta hizo presencia nuevamente, luego de empatarle en 15 minutos un partido perdido a los Mágicos Magiares (Algo considerado futbolísticamente imposible), lo que generó un tiempo de alargue, que no fué más que una extensión de una agonía ya profetizada.

“Cuando se disputaba el partido por la semifinal entre Uruguay y Hungría, faltaban sólo 3 minutos para que el cotejo concluyera con un resultado 2 a 1 favorable a los europeos, pero en el minuto 87, el delantero charrúa Juan Eduardo Hohberg, quién ya había convertido el primer tanto, empujó la pelota a la red, decretando el empate y forzando de ésta manera un alargue suplementario. Pero lo curioso es que inmediatamente después de hacer el segundo gol, el futbolista uruguayo, con una mezcla de emoción y cansancio… se desvaneció (?)”

Mucho se habla de que el fútbol charrúa es sinónimo de vicios, de malas artes o de juego poco leal, pero en este partido; y fuera de todo antecedente histórico, los uruguayos dieron una cátedra de caballerosidad y buen comportamiento. Uruguay se fué eliminado en el tiempo adicional como un digno campeón, y entregó su corona de la mejor forma.

“Perdieron como héroes y caballeros. Yo no soy un tipo de conmoverme fácilmente, pero hace un momento, Schiaffino me besó felicitándome… Me pareció que iba a morir estrangulado por un nudo en la garganta. Fue el más bello, el más humano, el más inolvidable partido de mi vida…” (Boznik, jugador húngaro)

“Muchos de los 37.000 espectadores despidieron a los dos equipos agitando pañuelos blancos en señal de agradecimiento. El diario “The Manchester Guardian” lo definió al día siguiente como: “El más bello espectáculo futbolístico que vieron los tiempos

En la otra semifinal, Alemania derrotó sin apelación a los austriacos por 6-1. El rendimiento de los blancos fué más que aceptable durante la Copa del Mundo. Con truinfos contundentes, y otros con lo justo, hacían de Alemania un equipo práctico. No era el que más lucía, pero ganaba, algo fundamental en una final. De todas formas, el equipo alemán no era favorito, puesto que la derrota por 8-3 ante los húngaros les quitaba crédito, cayendo incluso en el menosprecio por parte del medio futbolístico e incluso de sus rivales. Un error fatal para Hungría que lamentará para siempre haber sido cegado por su excesiva confianza y no haberse dado cuenta que estaba entrando a la boca del lobo.

“Antes de la final del mundo, el equipo húngaro se tenía tanta fe que dejaron en el vestuario una botella de vino marca Tokay lista, con hielo para festejar, ya que en sus cuatro partidos anteriores habían convertido veinticinco goles”

El día 4 de Julio en el Wankdorfstadion de Berna, se dió cita para lo que sería conocido como el “Milagro de Berna“. Aunque más que un milagro, fué la confirmación de que en un mundial no gana el mejor, si no el más inteligente. Sepp Herberger a quien se le conocía como “el zorro”, se dejó vencer a propósito por Hungría para evitar rivales fuertes en las próximas rondas. El plan le salió tan bien, que pudo matar a los húngaros con la misma estrategia, aprovechándose de la confianza que estos se tenían.

* Formaciones: Hungría vs Alemania Federal

“En la final se describió cual fue la estrategia utilizada por el entrenador alemán, Sepp Herberger, alias “el zorro”, quien en el primer partido contra los húngaros, ya que de todas formas estaban clasificados para la ronda siguiente, guardó cinco jugadores para la final (Turek, Laband, Morlock, Ottmar Walter y Schaeffer) y además mandó a lesionar a Ferenc Puskas, quien era el capitán del equipo y jugó el mundial siendo coronel del ejercito”

“Recuerdo que en el primer partido contra ellos (en octavos de final) fue en el que mas me pegaron. No es una excusa, pero no me recuperé de una lesión que me dejó al margen de los cuartos de final y de la semifinal” (Ferenc Puskas)

“Nos vimos obligados a perder deliberadamente con Hungría, para permitir que éstos, nuestros mas serios rivales, clasificaran en primer lugar y nosotros evitar a los rivales sudamericanos… con la autorización del presidente de la Federación Alemana, enfrentamos a Hungría con siete suplentes” (Sepp Herberger)

El partido fué muy intenso, tanto que a los 10 minutos de juego, ya iban 2-1. Parecía tarea fácil para Hungría que había marcado 2 goles de laboratorio, aunque el descuento sirvió para darle un envión anímico a la selección germana. Durante el primer tiempo los Magiares dieron una exhibición de fútbol y se estaban quedando con la Copa del Mundo, ratificando que esos 4 años de imbatibilidad ininterrumpida (!) no eran en vano. El empate de Rahn, era casi anecdótico, puesto que en la cancha la superioridad se notaba. Pero cuando inició el segundo tiempo, comenzaron los acontecimientos extraños, que finalmente le quitaron la copa de las manos a los húngaros.

“El vestuario alemán olía a jardín de amapolas y esto algo tenía que ver con el notable rendimiento del segundo tiempo y con lo rápido que corrían los alemanes” (Ferenc Puskas)

“De pronto comencé a sentir que las piernas no me respondían, las órdenes que les daba a mis músculos no llegaban a destino, la pelota salía de mis pies débilmente y sin dirección” (Nandor Hidegkuti)

“Sandor Kocsis, compañero de equipo aseguró que sobre el césped del estadio Wankdorf, inaugurado en el mismo año de disputado el torneo y con capacidad para 55.000 personas, donde se jugó la final, pesaba una maldición extraña para todo húngaro que lo pisara”

De ahí en adelante, los alemanes fueron una tromba, mientras los húngaros comenzaron a debilitarse. La ventaja obtenida en el Primer Tiempo no fué suficiente, ya que Rahn le dió el 3-2 a los alemanes casi terminando el partido desatando el delirio de una mitad alemana. El árbitro también actuó extraño según las propias declaraciones post partido de los húngaros, quienes fueron los primeros grandes campeones morales de la historia, ya que el legado futbolístico de los Mágicos Magiares es incluso más recordado que el primer título alemán.

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“De repente nos dormimos y cuando despertamos estábamos perdiendo 3 a 2, en los últimos seis minutos de juego el árbitro inglés Ling me anuló un gol por un offside que no existió…El partido, casualmente terminó cuando Czibor (compañero de Puskas en la selección), iba a ejecutar un córner a nuestro favor…”

El mundo no quiso ver al legendario equipo húngaro de 1954 tocar la gloria, pero su legado es más grande que el de un campeón. Y todo por un jardín de amapolas…

“La selección húngara inauguró lo que luego seguiría Holanda en el 74, ser recordadas como las mejores selecciones de sus respectivos torneos, a pesar de no levantar la tan ansiada copa. Así lo destacaba el periodista inglés, Brian Glanville, cuando refiriéndose al seleccionado de Puskas y compañía escribió: “Aquel equipo rayó la perfección. Su lugar en la historia del deporte es semejante a la de un gran atleta que no conquista una medalla de oro en los Juegos Olímpicos

Ficha Técnica Suiza 1954

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  • Rattlehead

    Gran post!

    La semifinal entre Hungría y Uruguay debió ser un partido brígidamente emocionante, Hohberg sufrió un paro cardíaco y casi muere ahí mismo luego de clavar el empate. Lástima que no tenemos acceso a un registro (video o relato radial) del partido. Al menos yo me daría la paja de revisarlo si lo tuviera.

    El partido en sí mismo debió dejar a ambos equipos hechos bolsa y por ahí también se explica que Uruguay perdiera con Austria y Hungría con Alemania Federal.

    Ahora sobre la final en si misma, me parece que la frase “Milagro de Berna” está demasiado precisa!