Los colores, la fiesta y los problemas

0
122

2zhe0sj

Desde Argentina tenemos este aporte del contertulio Helmut Brandt, a raiz del post de Migranol sobre las barras.

Los colores, la fiesta y los problemas.

Es raro leer las críticas a las barras bravas en Chile (totalmente justificadas) en este blog donde muchos admiran y sueñan con el Superclásico argentino, ese que muchos hablan que hay que ver antes de morir. En principio todos saben que esos partidos son horribles y los dos equipos tratan de no perder, ¿Entonces a que van los turistas? La respuesta pareciera ser a la fiesta que se vive, esa que se ve en las tribunas y no en la cancha, comprobar esas mentiras que te cuentan de como La Bombonera tiembla y que hasta ves correr a Riquelme (?).

Chile por muchos años trato de imitar esa fiesta y esos colores pero lamentablemente también va de la mano con darle poder a ciertas personas, esos lideres que tocados por la varita mágica del aguante (?) son los conductores y protagonistas de esta fiesta.

Y así la misma gente fue mutando en trapos que sin importar el lugar tienen que estar, porque ya no basta con ver a tu equipo en cualquier cancha, ahora es más importante que los rivales sepan que estuviste. Después nos reímos de las tribus por querer pertenecer a algo cuando nosotros mismo perdemos nuestra identidad y nuestros nombres por los de la barra, ya no somos “fulanito”, somos “fulanito de los mejillones altos, los que siempre alientan”.

Las mismas personas que critican a las barras son los que dicen que la gente en los partidos de Chile no alienta, que les falta cancha y porque no los ven por tv mejor, lo queremos todos y no estamos dispuestos a sacrificar nada y así se va a llegar al punto en que se encuentra Argentina en estos momentos, “Si quieres ver el partido anda a un bar o compra una platea, en la popular se viene a alentar”, las banderas, los trapos, los bombos no pueden faltar, tu si, siempre hay un reemplazante para ti esperando en la fila, incluso esos turistas que pagan por vivir la experiencia de estar dentro de “La Doce”, cancelando a los barras la módica suma de 150 dolares.

Chile tiene que tener un punto de inflexión en estos momentos, no hay que esperar a tener una ola de muertos por una camiseta, hay que realizarse una pregunta personal y decidir que queremos. Si la fiesta y los colores o poder ver simplemente fútbol, con todas las consecuencias que esto traiga.

Porque mal que mal, queremos la fiesta, queremos el sentir de miles de personas con una sola voz, queremos ser parte del juego cuando fríamente solo somos simples espectadores, algo que no nos conforma. Como nos podríamos conformar con pagar una entrada carísima por ver jugadores que no cumplen ni siquiera con las reglas básicas de cualquier trabajador, necesitamos ser parte de todo, porque ya somos más leales que estos vendidos que solo piensan en el dinero y no sienten la camiseta como nosotros, ¿Verdad?