Cine en CT: Zidane: Un retrato del siglo 21

1
188

Si la aproximación a Zidane: Un retrato del siglo 21 se hace pensando en encontrar un documental que revise la carrera y la vida de uno de los jugadores más influyentes de la última década, la decepción será rotunda. Pero por otro lado, si nos acercamos a esta película comprendiendo el enfoque experimental que propone, nos encontramos con una joyita, la cual, si bien pasa por sus altos y bajos como cualquier producción humana, nos presenta una innovadora forma de ver un partido de fútbol.

El documental en cuestión se dedica a “seguir”, con 17 cámaras, a Zinedine Zidane en la cancha del Bernabeu durante el partido que disputo el Real Madrid ante el Villareal el 23 de Abril del año 2005. Hasta ahí parecería una cosa simple, casi banal, donde nos imaginamos 17 tipos de tomas diferentes de Zidane durante el partido.

Pero la película va mucho más allá. Apoyándose en una majestuosa banda sonora provista por la excelente banda escocesa de post rock Mogwai y un increíble registro del sonido ambiente del estadio, la cinta genera un ambiente que lleva al espectador a sumergirse en el partido desde una perspectiva única, casi como si fuéramos un compañero de Zidane a la expectativa de una buena habilitación o uno del bando contrario que cuya misión fuera no perder de vista al calvo numero 5.

Así podemos, literalmente, sentir el Santiago Bernabeu, podemos vivir el partido, vía un excelente montaje entre las tomas de la televisión y las del equipo que realizaba la película, en una forma en la cual, al menos yo, no había vivido nunca.

Es una experiencia intermedia entre asistir al estadio y ver un partido por televisión, similar al estadio porque te ves contagiado por el ambiente que crea el documental, similar a la televisión por que te permite experimentar una situación ocurrida en espacios y tiempos diferentes al que te encuentras, pero con el detalle de poder observar “la humanidad” de quienes practican el juego.

Usualmente vemos a los jugadores en su rol de superestrellas, nos encandilan con jugadas que parecen de otro planeta, los consumimos vía avisos comerciales en los que nos venden cualquier cosa y hasta pasamos muchos de nuestros ratos de ocio “manejándolos” en via PES o FIFA en consolas varias. Los vemos como humanos solo cuando se mandan cagadas como salir borrachos de un bar, regalar joyas robadas a su mujer o comerse a la mujer del compañero.

El mayor triunfo del documental es devolverle el lado humano a un partido de fútbol, podemos ver la frustración en los rostros de los jugadores cuando la jugada sale mal, los vemos deambular por el campo de juego cuando el partido se estanca en lagunas de anti fútbol, vemos la arenga de Raúl cuando el Madrid queda abajo en el marcador, la mierda que tiran los jugadores del Villa cuando Forlan se pierde el 2-0 solo, hasta las clásicas reuniones para discutirle al árbitro algún cobro polémico toman una nueva dimensión.

Pero es en el epilogo en el que la película queda “redondita”, cuando minutos después de bromear con Roberto Carlos sobre “el rajazo” que habían tenido en una jugada de ataque del Villareal que no se concreto, igual que como lo harían dos amigos que juegan una pichanga en el colegio, con una sonrisa de oreja a oreja, Zizou se involucra en la pelea que se arma entre madrilistas y amarillos, resultando expulsado luego de agredir a Quique Álvarez.

Digo que queda redondita por que alcanzamos a ver todo lo que el fútbol conlleva, esa mezcla entre éxito y fracaso, entre la magia y la vulgaridad, podemos ver en el retrato a Zidane, más que a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, a un ser humano, que es capaz de armar un jugadon en el que apila a los 5 jugadores del Villareal que salen a marcarlo para luego habilitar al gordo Ronaldo pero que también es incapaz de mantener el autocontrol y termina expulsado por trenzarse a golpes en una discusión intrascendente.

Insistiré en que se trata de un documental que me atrevería a calificar de corte “experimental” ya que adopta un enfoque diferente para abordar el tema que quiere tratar, que nos traslada a la cancha y nos permite experimentar un partido casi como un jugador mas y que en ese trayecto nos muestra la fragilidad y la humanidad de Zinedine Zidane, quien sometido al escrutinio de 17 cámaras durante casi 90 minutos aparece más humano que nunca, con las virtudes y defectos que todos poseemos, resultando notable descubrir que a través del registro de un partido de fútbol se hace posible develar ciertos rasgos constitutivos de lo que nos hace humanos.

Se lleva 5 luchos patos de 5 posibles, porque se trata de una excelente idea, que según parece replica un filme realizado por Hellmuth Costard sobre George Best hecho en los años setenta, idea que se llevo a cabo de manera brillante, con un montaje hipnótico, con una banda sonora envidiable y un registro de sonido ambiente buenísimo que hacen muy fácil para el espectador sumergirse en el partido y apreciar un verdadero retrato del siglo 21, uno que exhibe por igual, en el contexto de un partido de fútbol, genialidad y rusticidad, acierto y error, triunfo y fracaso, finalmente, la dualidad de la que estamos compuestos todos los seres humanos.

La primera entrega de Cine en CT: Maradona by Kusturica

Click aqui para el torrent de la pelicula y aqui para la banda sonora de Mogwai