La agonía llegó a su fin

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La postal de Nelson Acosta celebrando ante los albos ha sido una constante en los últimos enfrentamientos entre Colo Colo y Everton. El calvo técnico sabe a la perfección el modo para neutralizar a los albos: quitarles la pelota, desesperarlos y apelar al amor propio de sus dirigidos. Bonifacio supo asegurar el punto. Gualberto desnudó poca pasta de estratega en la definición del partido, pese a que el primer tiempo fue un monólogo favorable a los albos.

Recién a los 4 minutos, llega la jugada clave que sin dudas marcó el trámite del partido. Un tiro libre cargado a la derecha en el que Miralles remata bajo, de forma imperfecta, sin potencia, donde la pelota se va dando botecitos hacia el pórtico de Prieto que tiene el tiempo suficiente de acomodarse para embolsar. La bolsa de “Arenito” no tiene remache en el fondo y el balón se le cuela entre las piernas del nervioso meta albo. Un “blooper” impresentable y grosero en un partido en que los locales no tenían margen de error.

Colo Colo se desespera y se va con todo en busca del empate. Everton, que le servía el empate y ahora en ventaja se repliega para salir en contragolpe. Poco a poco la visita se empieza a quedar sin oxigeno ya que no hay salida clara y limpia. Roberto Reyes no logra manejar el balón (aló, Riveros?) y los atacantes en especial Gutiérrez, de bajo partido, no aguantan balones siendo anticipados con facilidad.

Los albos abren la cancha y se instalan en terreno oro y cielo. Los pelotazos cruzados incomodan a los defensores visitantes que optan muchas veces por reventar o ceder córners ante la desesperación de un inseguro e hiperventilado Nico Peric.

Llega la media hora inicial y Barrios logra anular con un túnel la marca asfixiante de Oviedo en mitad de campo para encarar y juntarse con Millar que cede al incansable Salcedo por izquierda. El paragua define con un tiro cruzado, bajo y ajustado que bate a Peric, haciendo justicia en el trámite del compromiso hasta ese instante.

Los locales van por la ventaja y se saltan el mediocampo para seguir presionando la salida oro y cielo. Los córners caen una y otra vez pero la igualdad se mantiene. Acosta firma el empate. Everton, salvo el gol, no tiene ninguna llegada a portería rival y se defiende con mucha gente en el fondo, pero en el entretiempo las cosas van a cambiar.

Iniciado el segundo tiempo inmediatamente se nota el ajuste de piezas del calvo entrenador visitante. Everton adelanta un poco las líneas y empieza a rotar para ahora defenderse con el balón. Freitas tiene la ventaja en un cabezazo conjurado por Prieto y poco a poco Colo Colo comienza a desordenarse.

Crece la figura de Ezequiel Miralles que aguanta balones, encara por todo el frente de ataque, busca faltas, saca de sus casillas a Kalule y presiona la salida de Jara y Cereceda. Acosta quiere adueñarse del balón y mediocampo. Para ello decide los ingresos de “Paco” Sánchez, el “Totó” Cornejo y “Ribery” Muñoz, respectivamente. La lucha y tenencia del balón es para la visita. A Colo Colo se le acaba la gasolina y las ideas.

En los minutos finales del partido es Everton que está más cerca de la victoria, que de contragolpe pudo asegurar los 3 puntos. Gualberto ingresa a Moya y a Chavogol, buscando en forma desesperada la ventaja, pero la falta de ideas es abismante. Gazale tuvo el triunfo en el minuto final, pero hubiese sido mucho premio para un equipo que no supo definir cuando tuvo el trámite a su favor y que pagó caro sus errores en este partido, los mismos que se alargaron durante todo el semestre.

Acosta celebra un punto que deja a sus dirigidos por el momento en Playoff, cupo que debe ser ratificado en casa ante Curicó Unido. Hay que destacar del cuadro oro y cielo el amor propio de sus jugadores, en especial el trabajo de Adrián Rojas, Leandro Delgado, Freitas y Miralles. ¿Que se metieron muy atrás el primer tiempo?. Es cierto, pero no vamos a descubrir hoy la filosofía de Acosta, que en el balance del encuentro supo modificar su esquema cuando lo estimó conveniente.

La muerte de Colo Colo estaba anunciada en este campeonato. La agonía duró varias fechas y la goleada ante Cobresal fue un espejismo, un pequeño balón de oxigeno que ilusionó a los que creyeron en un repunte milagroso. Poco fondo futbolístico hoy y rendimientos bajísimos como el de Jara y Gazale. Destacable la entrega de Mingo Salcedo y Lucas Barrios, que probablemente se haya despedido del Monumental.

Pese a que aún queda el duelo ante Palestino, la eliminación de este torneo concluye un pésimo semestre en la tienda alba en la que se cometieron demasiados errores a todo nivel. Malas decisiones dirigenciales, un técnico incapaz de controlar a un camarín desgastado, malos refuerzos, poco compromiso, soberbia y relajo de muchos jugadores terminaron por llevar al cuadro albo a un fracaso con todas sus letras. A Tocalli le espera una dura tarea.

Si llega una limpieza en Colo Colo, esta debiera ser a todo ámbito. Las responsabilidades son compartidas. El técnico ya salió y varios jugadores también lo harán. Pero ¿Que pasa con las responsabilidades dirigenciales?. El gerente de fútbol, Luis Baquedano, debiera dar un paso al costado. El éxito en la vida y en el fútbol no es producto de la casualidad.

Crónica escrita por Mandefenton

CT Awards

LP: Ezequiel Miralles.
PPR: Gonzalo Jara y Roberto Gutiérrez.
CHT: El gol que se comió Prieto.
AM: La entrega de Salcedo y Freitas.
GOL CTM: Miralles… que gol más CTM… XD