Fútbol Clásico III: Elias Figueroa y la Aventura Uruguaya

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Cada vez que le preguntemos a algún veterano futbolero, que opina del Fútbol Uruguayo, seguro que responderá: “Junto con el Fútbol Brasilero, eran lo máximo… sobretodo en los 60’s” y te sacan de inmediato al Santos de Pelé, el mejor equipo del orbe para muchos, que pasaba más tiempo haciendo giras por el mundo que jugando el Campeonato Brasileño, o el muchas veces cuestionado Independiente de Avellaneda, que tuvo una época de oro en esos años, y obviamente el equipo más conocido en América gracias a sus actuaciones en la Copa Libertadores, Peñarol.

El Fútbol Uruguayo era la elite mundial en Fútbol, y eso se notaba en el mercado. Alguien en sus cabales preferiría irse a Peñarol o al Santos, en vez de irse al Real Madrid o al Manchester United? Si, muchos, porque el contexto era radicalmente opuesto, y entre esos jugadores de elite que rechazaron Europa, se encuentra el más grande de todos los futbolistas chilenos, Elías Ricardo Figueroa Brander.

La historia de Don Elías se remonta al año 1961, en Valparaiso su ciudad natal, fecha en que comienza a mostrar sus impresionantes cualidades con el balón, cuando el pequeño Elías de 14 años se une a las filas del Deportivo Liceo. Elías ya había tenido algunas complicaciones con el fútbol, ya que la Difteria (Problemas cardiacos e inicio de Asma) que sufría desde pequeño le limitaba su participación en el deporte, como le ocurrió en 1954, año en que los médicos le recomendaron no jugar por el Alto Florida de Quilpué, ya que él no era un niño normal; de todas maneras, las ganas y el amor por la pelotita fueron más fuertes y el pequeño Elías estaba empecinado en jugar fútbol.

En 1962, año mundialista, el padre de Elías logra que el muchacho se fuese a probar a Santiago Wanderers gracias al contacto que tenía con Victor Parra, ayudante técnico, quedando de inmediato. Era un cambio radical, Elias pasó de jugar partidos de barrio con el Deportivo Liceo a jugar partidos de Selección ante la Verdeamarilla brasileña, ya que pertenecía al sparring wanderino que estaba de servicio en el Mundial de 1962, paradójicamente Brasil estuvo ligado a Elías desde muy pequeño.

Elías tenía un talento demasiado grande y no podía mantenerse en la serie juvenil por mucho tiempo, Victor Parra conocía bien a Elias y lo llevó a jugar un Campeonato Nacional Juvenil realizado en Arica antes de que lo utilizaran permanentemente en el primer equipo, aquí fué donde comenzó a jugar como defensa central, ya que antes lo hacía como volante. Control perfecto del balón, un cabezazo muy potente tanto en la defensa como en el ataque, una altura que incluso hoy marcaría diferencias (1.86 cms), un liderazgo y caballerosidad dentro de la cancha muy atípicos para un joven de 17 años, una garra muy característica y sobretodo, una elegancia y tranquilidad para salir desde el fondo que maravillaba a todos, transformándolo con el tiempo en su sello personal, eran algunas de las cualidades de Elías Figueroa, un jugador que ya estaba dando que hablar siendo aún un juvenil.

Si bien Elías tarde o temprano sería titular fijo en Wanderers, tenía a un gran adversario en frente, el mundialista Raúl Sánchez, quien no le daba lugar dentro del plantel. Figueroa luego de tratativas muy extrañas terminó en Unión La Calera gracias a un préstamo por un año. El 26 de Abril de 1964 debuta en Primera División defendiendo los colores del cementero en la derrota por la cuenta mínima ante Green Cross en el Municipal de La Calera.

En 1965, Elías regresa a Santiago Wanderers ya con la mayoría de edad, con un Vicecampeonato Sudamericano Juvenil (En Colombia) y más de 30 partidos de Primera División en el cuerpo. Figueroa llegaba como un jugador listo para defender la verde como titular, si bien obtuvieron solo el tercer lugar, el año 1966 sería el de la consolidación, y Elías con 19 años se va a jugar el Mundial de Inglaterra 66, simplemente un adelantado.

En 1967, Elías comenzaría su aventura extranjera, con 20 años ya tenía más experiencia que todo el plantel wanderino con un mundial adulto en su currículum, pero ahora venía un torneo muy especial, que significaría el inicio de algo grande. En Montevideo se jugaría un Sudamericano Adulto durante el verano, torneos que en la actualidad no se ven, pero que eran todo un evento en los 60’s, recordados son los cuadrangulares de Colo-Colo con Olimpia, algún equipo argentino y Santos, esto era algo similar, pero claro, no era lo mismo jugar en Chile que en Uruguay, y más en la casa del glorioso Peñarol.

“Sudamericano Adulto de Montevideo 1967: Santiago Wanderers vs Peñarol, el inicio de la leyenda de Don Elías en el extranjero”

El Campeonato en Montevideo fué clave para la carrera de Elías, ya que la vitrina que daba Peñarol era muy grande, y demostrar sus cualidades en un Estadio Centenario repleto le significó una lluvia de ofertas suculentas, de equipos del primer orden sudamericano. Independiente de Avellaneda, Huracán, River Plate de Argentina, el mítico Santos de Brasil y el mismo Peñarol se interesaron en el defensa central que salía jugando como un 10 cualquiera.

Figueroa ya había cimentado un nombre dentro del “Planeta Fulbo” (?), en gran parte gracias a las buenas referencias de la prensa especializada, que lo denominaba como “El único chileno junto a Rubén Marcos, que tenían nivel internacional”, según lo visto en Inglaterra 1966.

Despúes de analizar las ofertas, Figueroa se decidió por el “Rojo” de Avellaneda, Elías se encontraba en Buenos Aires para firmar el contrato con su nuevo club y hacerse los exámenes médicos de rigor, pero a pocos minutos de iniciar el trámite, Washington Cataldi, vice presidente de Peñarol, lo toma literalmente del brazo y se lo lleva de urgencia en un avión privado hacia Montevideo, para firmar por el equipo que se vanaglioraba de ser el Campeón del Mundo. Toda una anécdota futbolera, considerando que Elías estaba en una gira por Argentina integrando a un combinado porteño (Wanderers y Everton).

Ya en Uruguay, Elías debía enfrentar un desafío muy fuerte, puesto que estaba integrando el plantel del Mejor Equipo de Mundo, Campeón de la Intercontinental y de 3 Libertadores. Elías compartía equipo con mounstruos de la talla de Tito Goncalves, el legendario jugador ecuatoriano Alberto Spencer (Uno de los máximos ídolos del club) y Pedro Rocha (Goleador internacional de la Supercopa de Campeones Intercontinentales, entre otros torneos), además de llegar a un fútbol muy físico, con pierna fuerte y que requería actitud o “pachorra”, para no ser menos dentro de un equipo de elite. El Fútbol Chileno era muy suave comparado con el Uruguayo, y Elías tardó un par de meses en adaptarse, puesto que incluso los entrenamientos eran como si se estuviera jugando un partido de Copa Libertadores; de todas maneras eso no impidió que Figueroa terminara siendo titular a los 2 meses de su llegada y el segundo capitán del equipo.

Era 1967, Peñarol tenía la obligación de ganar la Primera División Uruguaya, el año anterior habían ganado la Copa Libertadores y debían seguir con la senda gloriosa. Aquél año los aurinegros se coronaron como campeones invictos (!) con un chileno como el Mejor Jugador del Campeonato, conocido desde ese momento como Don Elías Figueroa.

En 1968, el equipo Manya consigue el Bicampeonato y Don Elías comenzaba a seducir nuevamente otros mercados ya que nuevamente era considerado como el Mejor del Campeonato, aunque claro, no hay segunda sin tercera, aumentando su palmarés personal en 1971…

En aquél año (1968), Don Elías y Peñarol debían jugar una Copa muy exclusiva (Solo se jugó 2 veces) denominada la Supercopa de Campeones Intercontinentales, una prima-hermana (?) de la tradicional Copa Intercontinental. En esta copa participaban los campeones más vigentes de Sudamérica y Europa, en zonas con el mismo nombre. Por la zona americana jugaron Peñarol, el Santos de Brasil y Racing Club, mientras que en la Zona Europea los esperaba el poderoso Internazionale Milano campeón de la Copa de Campeones de Europa, ya que el Real Madrid se negó a jugar la final de la zona.

Peñarol quedó segundo con 5 puntos a uno del Santos, una desilución considerando que Peñarol era el equipo más goleador de la copa. Claro, Peñarol pagó muy caro aquella derrota por la mínima en el Estadio Maracaná con gol de Clodoaldo a los 68′ para el equipo de Pelé y aquel empate con Racing en Avellaneda con un autogol de Basile a los 12′. Finalmente el Santos se llavaba la gloria derrotando al Inter por la mínima ante 44000 personas en el Giuseppe Meazza.

Al año siguiente Peñarol tuvo que volver a jugar la copa, el equipo dirigido por Rafael Milans debía ganar la Supercopa, ya que no era factible volver a ganarla en alguna otra oportunidad, Elías ya era todo un referente en el equipo, y tambíen en el pueblo uruguayo hincha del Manya, y eso se notaba cuando ganaba siempre las encuestas del mejor jugador del campeonato.

La Supercopa tenía a los mismos protagonistas, pero con Estudiantes de La Plata como nuevo integrante, del ahora cuadrangular. Peñarol debía ganar la Zona Americana, ya que no habría rival europeo debido a las Eliminatorias para el Mundial del 70. Peñarol mostró solidez, aunque Racing les pisaba los talones; todo se complicó cuando nuevamente el Santos los vacunó ganándoles por 2-0 en el Palestra Italia. Aunque todo se solucionó en el partido contra Estudiantes jugado en Argentina, con doblete de Rocha, Peñarol lograba titularse campeón con un punto más que Racing. Un hecho histórico, y el primer chileno en ganar el título, ya estaba recibiendo ofertas del Real Madrid y de un equipo brasileño que no figuraba mucho en ese entonces, un tal Internacional de Porto Alegre.

Elías Figueroa ya estaba cumpliendo 5 años en Uruguay, y el Fútbol Oriental en general estaba sufriendo una crisis económica. En 1970, Don Elías tenía la opción concreta de ir a España a jugar por los merengues, pero luego de dar su última gira alrededor del mundo jugando por el club aurinegro, decidió fichar por el Club Gaúcho Internacional de Porto Alegre en 1971. La travesía por tierras uruguayas había terminado, y debía emplear todo lo aprendido en los pastos del Centenario, ahora, en la tierra que respira fútbol, y de la que tuvo contacto en aquel sparring del Mundial del 62, y en esas copas internacionales enfrentando al Santos.

La gente de Peñarol, indignada con la decisión de los dirigentes, se fué en masa a la sede del club para destruir sus credenciales de socios.

Ya era tarde, Don Elías tenía una cita con la historia en tierras brasileñas, para escribir una nueva leyenda en Porto Alegre y en toda Sudamérica, la que siempre se relata, la que siempre muestran por televisión, la que siempre se reduce solo al gol iluminado… aunque claro, todo comenzó por el poco conocido paso por Uruguay, tierra de glorias pasadas, entre ellas Don Elías y el Peñarol Multicampeón.