Fútbol Clásico: Elías Figueroa y el Legado Brasileño

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“El legendario Equipo Colorado comandado por Don Elias”

En 1971, Elías Figueroa estaba terminando su paso por Uruguay; había ganado la Supercopa de Campeones Intercontinentales como último legado para el Manya, luego de varias “finales a muerte” contra Santos, Racing y Estudiantes y la crisis que vivía el Fútbol Uruguayo, en contraste con el cada vez más poderoso Fútbol Brasileño hacía inevitable que los cracks del equipo aurinegro fuesen tentados con suculentos contratos desde la tierra de la samba.
Jugadores como Pedro Rocha o el mismo Elías, eran tentados para jugar por colosos europeos o brasileños, como la situación en esos años era completamente diferente a lo que es hoy, un contrato con Sao Paulo era más atractivo que uno con el Real Madrid, primero, por un tema de prestigio, puesto que casi todos los Campeones Mundiales de México 1970 jugaban en Brasil (con Pelé como máximo referente) y también por un tema económico; la bonanza brasileña era importante para los jugadores, y asegurar el futuro era más dificil de lo que es en nuestros tiempos.
Pedro Rocha se fué al Sao Paulo, mientras que Don Elías tenía 2 opciones concretas, una era del Real Madrid y la otra era de un Club Gaúcho, que nunca había ganado un Brasileirao y no era tan conocido internacionalmente como el Santos o el Sao Paulo; el Sport Club Internacional de Porto Alegre, el equipo colorado.
Don Elías eligió al Inter, motivado por la cercanía que tenía con Chile, y la posibilidad más concreta de seguir defendiendo a la Selección Chilena. Así fué como se marchó de su querido Peñarol, donde pudo madurar como jugador y adquirir cualidades que debía utilizar en la mejor liga del mundo para hacerse notar.
Desde el primer partido oficial con la camiseta del Inter, Figueroa comenzó a fortalecer su faceta de lider, no la de un cabrón (!), si no la de un hombre que tenía, tanto argumentos futbolísticos como de personalidad para hacerse respetar, además de mostrar una caballerosidad con los rivales que terminaba casi en una jocosa reciprocidad de los mismos.

Durante un partido contra el Vasco Da Gama, Elías tuvo su primer gran enfrentamiento “de camarín”; terminado el primer tiempo de aquel partido, Figueroa encaró a 2 compañeros de equipo, lo que le significaría salir el segundo tiempo con la jineta de capitán, símbolo que lo acompañaría hasta el último partido con la camiseta roja, el Beira Rio observaba a uno de sus grandes líderes en la cancha.

El Inter y el Gremio eran equipos grandes en su estado, pero el equipo de Don Elías era uno más dentro de Brasil, los equipos de Rio de Janeiro y Sao Paulo se llevaban toda la gloria y el Brasileirao parecía una quimera, una fantasía, solo había que conformarse con Torneos Gaúchos, y así fué desde 1971 hasta 1974.

Así llegó 1975, un año glorioso, un año que marcaría a la institución para siempre, y que en definitiva sería la primera piedra para cimentar al nuevo Internacional, un equipo copero, con oficio y reconocido.

Elías Figueroa era el capitán, ya con 4 años en el equipo, era un ídolo, aún sin jugar el campeonato; pero a su lado habían jugadores notables de la talla de Roberto Falcao y Paulo César Carpegiani, que formaban parte de un equipo legendario, el Bi-Campeón Brasileño de los 70’s, ganando el Brasilerao de 1975 y el de 1976; el primero fué el título más recordado, porque se ganó de manera épica, y con el famoso Gol Iluminado en la Final con el Cruzeiro, lo que catapultó a Elías al nivel, casi, de un Semi-Dios en Brasil, donde incluso, los hinchas del Inter llevaban a sus hijos enfermos donde Elías para que este los tocara y sanara todas sus dolencias y enfermedades (?).

Siempre se muestra la Final en el Beira Rio, y específicamente el gol de Don Elías, pero nunca se menciona lo dificil que fué esa final, y peor aún, nunca se explica el impresionante recorrido que tuvieron que hacer los finalistas para llegar a esa instancia.

Era 1974, Figueroa había sido condecorado por el Diario “El Mundo” de Caracas, como el Mejor Futbolista de América, un reconocimiento más a su ya impresionante palmarés personal, que venía engordando (?) desde su estadía en Peñarol. Ya en 1971, año en que arribó a Brasil, Figueroa había ganado balones de plata como Mejor Zaguero y otros cuantos premios que no vale la pena recordarlos porque son muchos (!).

Inter se estaba preparando para enfrentar el Brasileirao de 1975, tenian al Mejor de América como lider, y un montón de buenos jugadores que formaron un plantel que aspiraba a grandes cosas.

En los 70’s, el Brasileirao no era como lo conocemos hoy, limitado por estados y donde los mejores forman una especie de “Primera División”. En 1975, el Brasileirao era un titánico campeonato donde 42 equipos se enfrentaban para decidir al campeón, dividiéndolo por fases (Obviamente, no le deseo a nadie esa cantidad de viajes…).

El campeonato comenzaba con la denominada “Primera Fase“, la que dividía a los 42 equipos en 4 grupos. El Primer “par” de grupos (A y B) eran de 10 equipos y el otro par (C y D) eran de 11 equipos, entre los pares jugaban partidos determinados por sorteo (14 fechas), por lo que algunos equipos jamás se enfrentarían sí, si es que no avanzaban; los primeros 5 equipos de cada grupo pasaban a la siguiente ronda.

El Inter quedó en el Grupo D junto con Sao Paulo, pero en el grupo C, estaban clubes de la talla del Santos, Gremio o Flamengo, potenciales rivales dentro de las 14 fechas. La lotería determinó que el Inter quedaría libre las 2 últimas fechas, por lo que ganar desde el comienzo era vital para seguir en competencia ante tanto equipo bueno; eso lo demostró de inmediato ganando 4 partidos seguidos, para terminar ganando 8, empatando 2, y perdiendo el último con Flamengo, cuando todo estaba liquidado (!). Inter terminó puntero a 2 puntos de su rival anunciado, Sao Paulo.

En la “Segunda Fase“, los 20 equipos clasificados (5 por grupo), se dividían nuevamente en 2 grupos de 10 equipos, aplicándose nuevamente el criterio azaroso para ver a los rivales, eso se notó en aquel partido entre Inter y Cruzeiro, quien jugaba en el otro grupo; nadie imaginaría que estos mismos equipos se enfrentarían en la finalísima unos meses después. Inter a paso firme solo perdió un partido y terminó puntero, y además completaba 24 partidos jugados…

Luego los 6 primeros de cada grupo llegaban a la denominada “Tercera Fase“, donde se juntaban con los 4 ganadores de un repechaje entre los eliminados de la Primera Fase, medida chocopandera a rabiar, pero que se acataba. Luego los 16 equipos, nuevamente se dividian en 2 grupos de 7 equipos, aplicando los mismos criterios… sorpresivamente el Inter bajó su rendimiento y terminó segundo a un punto de la eliminación. Los 2 primeros de los grupos clasificaban a las “Semifinales Nacionales“. El Inter ya estaba a 2 partidos de su máxima gloria deportiva.

Las Semifinales eran partidos muy bravos, y si no tenías algo de suerte con el sorteo de la localía, se podía complicar mucho la clasificación. El rival del Inter fué Fluminense, un equipo que al igual que los colorados, no tenía mucha tradición copera en esto de los Brasileiraos, pero sin duda tenía la misma ilusión. El estadio designado fué el Estadio Maracaná, una gran desventaja para el equipo de Don Elias, que sería claramente visita.

Era 7 de Diciembre, un estadio con 97000 personas recibía al Fluminense mientras un corajudo Inter salía a hacer historia con Don Elías como capitán:

INTERNACIONAL: Manga, Valdir, Figueroa, Hermínio, Chico Fraga, Caçapava, Paulo César Carpegiani, Falcão, Valdomiro (Jair), Flávio y Lula. Técnico: Rubens Minelli.

FLUMINENSE: Félix, Toninho, Silveira, Edinho, Marco Antônio, Zé Mário (Carlos Alberto Torres), Paulo César Caju, Rivelino; Gil, Manfrini y Zé Roberto (Cléber). Técnico: Didi.

El partido era trabado, a esa misma hora Santa Cruz, el equipo que le quitó el primer lugar de la tabla, jugaba su semifinal ante el Cruzeiro, a los 2′ del Primer Tiempo, Palhinha ponía en ventaja al Cruzeiro, un rival conocido, mientras que en el Maracaná, Lula ponía en ventaja al Inter enmudeciendo al estadio entero. Comenzando el Segundo Tiempo, los jugadores del Inter sabían que tenían que matarlo ahora, ya que Santa Cruz y Cruzeiro se estaban masacrando a goles en el Estadio Arruda. Así a los 29′ del Segundo, el legendario Paulo César Carpegiani ponía el 2-0 lapidario, el Fluminense no tenía argumentos futbolísticos para destruir la barrera creada por Don Elías y su saga defensiva. La gran final ya estaba lista, luego que Palhinha le diera el triunfo al Cruzeiro anotando a los 92′ el tanto decisivo…

Al fin había llegado el día, Don Elías ya había enfrentado partidos de tanta tensión, de tanta expectativa, incluso a nivel mundial; pero esta final era diferente a todo, una ciudad entera estaba conmocionada, y estaba agradecida, la gente brasileña se lo hacía sentir, y la chapa de ídolo y referente máximo ya no se lo quitaba nadie; tenía esa responsabilidad casi inevitable de retribuir todo lo que Porto Alegre le había entregado a él como futbolista.

Era 14 de Diciembre; habían pasado ya 429 partidos, 971 goles, y todo se debía definir por detalles, Internacional de Porto Alegre tenía a Flavio como máximo goleador del certamen con 16 goles, mientras que el Cruzeiro de Belo Horizonte tenía a Nelinho con 12, poquísimos goles para tantos partidos; claramente el mito de que las defensas brasileñas son malas no corrían en los 70’s, teniendo defensas de la talla del mismo Elías. Aún así el Inter tenía el mejor ataque con 50 goles, la mejor del Brasileirao junto con la del eliminado Fluminense.

Un Beira Rio repleto, desbordándose como nunca antes en toda su historia recibía al equipo legendario de 1975 que salía a hacerse respetar como local, nuevamente con Don Elías Figueroa como capitán y como estandarte de batalla ante un imponente Cruzeiro lleno de figuras como el mencionado Nelinho o el oportunista Palhinha, pero también con la ilusión de coronarse campeón por primera vez:

INTERNACIONAL: Manga, Valdir, Figueroa, Hermínio, Chico Fraga, Caçapava, Paulo César Carpegiani, Falcão, Valdomiro (Jair), Flávio y Lula. Técnico: Rubens Minelli.

CRUZEIRO: Raul, Nelinho, Morais, Darci Menezes e Isidoro, Piazza, Zé Carlos e Eduardo (Souza), Roberto Batata (Eli), Palhinha y Joãozinho. Técnico: Zezé Moreira.

Ya cuando eran las 19:00 Hrs, y el sol lentamente comenzaba a ocultarse, se matizaba un estadio completamente rojo, vuelto loco, enviando gritos ensordecedores, y el partido comenzaba; Cruzeiro llegó mucho al arco defendido por Manga; pero el Inter tenía más corners a favor, antecedente que sería fatal para los pupilos de Zezé Moreira. En una jugada ya adelantada del encuentro; Valdomiro lanza un corner que es captado por Don Elías, quien le gana en el salto a todos, mientras un rayo de luz cae justo sobre su cuerpo elevándose, era solo un rayo, el último, casi como si le dijera que allí debía ubicarse y saltar.

Don Elías celebró con todo, y el estadio coreaba a una sola voz el grito de guerra del ahora, glorioso Internacional, que estaba llevándose su primer Brasileirao, la celebración se escuchó hasta el último rincón de la ciudad, y cuando el árbitro Wanderley Boschilla da el pitazo final, solo quedaba espacio para el llanto, mientras el crack levantaba la copa para decirle al mundo que era campeón de la mejor liga del planeta y gracias a un gol suyo.

La vida de Elías Figueroa nunca volvió a ser la misma; era casí una anécdota barata (?) que después del partido fuera condecorado nuevamente como el Mejor Jugador de América, ya era casi una autoridad divina en Brasil, y esto se acrecentó más luego de ganar el Bi-Campeonato en 1976 con el Inter, y como si fuera un chiste repetido, nuevamente siendo condecorado como el Mejor de América por tercera vez consecutiva.

Ya era Diciembre de 1976; Don Elías estaba apunto de cumplir su sexto año en Brasil, ya lo habiá ganado todo, e incluso marcaba pauta en esto de ser un crack mundial; pero también, acomulaba 10 años fuera de su querido Chile, las ganas de volver y la nostalgía le ganaron incluso a él. No resistió más y le comunicó a las autoridades del club que deseaba irse del Inter de la mejor manera, porque era su casa. Los dirigentes accedieron, y Elías retornaba a su país a defender a Palestino, un equipo que estaba ganando cosas y haciendo dignas presentaciones, pero que necesitaba de un lider, un referente que los llevara a ganar el título que les era esquivo desde 1955.

En medio de la desilución colorada, Don Elías dejó un legado en Brasil, y además venía a ser profeta en su tierra, algo que solo un genio como él podía hacer…

“El área es mi casa, y solo entra el que yo quiero” (Don Elías en Brasil)

Campaña Inter Campeón Brasilero 1975

Primera Fase (Inter dentro del Grupo D):

1. Internacional 3-1 Figueirense
2. Vitória 0-5 Internacional
3. Goiânia 0-1 Internacional
4. Portuguesa 0-2 Internacional
5. Libre
6. Internacional 1-1 Grêmio
7. Internacional 1-0 Santa Cruz
8. Internacional 1-0 Santos
9. Internacional 5-0 Sergipe
10. América-RN 1-1 Internacional
11. Campinense 0-3 Internacional
12. Flamengo 2-1 Internacional
13. Libre
14. Libre

Segunda Fase (Inter dentro del Grupo 2):

1. Atlético-MG 0-2 Internacional
2. Internacional 4-0 Remo
3. Internacional 2-0 Tiradentes
4. Internacional 1-1 Cruzeiro
5. Internacional 3-1 Fluminense
6. Internacional 1-1 Corinthians
7. América-RJ 1-0 Internacional
8. Coritiba 0-0 Internacional
9. Internacional 2-0 Guarani
10. Palmeiras 0-0 Internacional

Tercera Fase (Inter Dentro del Grupo B):

1. Santa Cruz 1-0 Internacional
2. Internacional 3-1 Sport
3. São Paulo 0-0 Internacional
4. Internacional 1-0 Grêmio
5. Náutico 0-1 Internacional
6. Internacional 1-1 Flamengo
7. Internacional 3-0 Portuguesa

Final Brasileirao 1975: Internacional 1-0 Cruzeiro