El Barça ya está en Roma

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El de hoy fue uno de esos partidos inolvidables que en un tiempo más se recordara por el golazo de Essien, el milagro de Iniesta y el paupérrimo arbitraje de Tom.

Antes de analizar cualquier cosa hay que decir que el arbitraje pudo ser determinante en ambos partidos de la serie (digo “pudo” porque nadie sabe si los penales iban a ser convertidos en gol), con un penal no cobrado en Barcelona en contra de Henry o con los sucesivos errores que hoy se vieron en la cancha de Stamford Bridge (2 penales no cobrados para el Chelsea vs una expulsión errada para el Barça, el resto da para mucha especulación). Dicho esto entramos al fútbol.

Tal como ocurrió en el Camp Nou, el Chelsea salió a esperar en su campo y salir rápido de contragolpe. El Barcelona, fiel a su estilo, rotaba la pelota y se aproximaba al límite del área inglesa sin preocupar directamente al portero Cech. Con un panorama así, solo una individualidad en el Barcelona o un ataque rápido del Chelsea iban a desnivelar el marcador, cosa que ocurrió pero de una manera muy distinta.

Minuto 9 y el Chelsea se aproximaba por primera vez al área blaugrana, una pelota que iba al centro rebota en un defensa y queda en el aire para que Essien la empalmara desde 20 metros y anotara un golazo al estilo de Zidane en la Champions del 2002. Este gol solucionó muchas cosas para el Chelsea, quienes se relajaron y empezaron a llegar con más frecuencia sobre el arco de Valdés pese a que el dominio del balón siempre fue del Barcelona.

En los españoles, no había ideas y no sabían cómo traspasar la muralla defensiva del Chelsea. A diferencia del primer partido, las bajas que hubo para hoy hicieron que Guardiola moviera sus fichas, sacando a Iniesta del medio para ubicarlo como “win” izquierdo, dejando a Keita y Busquets como compañero de Xavi en el centro, perdiendo bastante en la generación de juego.

El desarrollo del juego no cambio, el Barcelona no sumaba llegadas claras y solo algunos remates de larga distancia inquietaban a la defensa. Los ingleses estaban cómodos por cómo se daba el encuentro y confiaban que en algún contragolpe mataban la serie.

En la segunda parte las cosas continuaron por el mismo camino pero la expulsión de Abidal a los 66’, marcó una diferencia en los últimos minutos donde el Chelsea se atrevió un poco más (solo un poco) y el Barcelona entró en desesperación y se desordenó.

Fue increíble como los ingleses no abrocharon el partido ante una defensa horrenda, totalmente parchada y que por momentos dejo muchos espacios por lo mal parada que estaba. Entremedio hubo algunos avances del Barça que terminaban con un centro elevadísimo de Dani Alves o algún despeje de la solida defensa azul, como en todo el partido.

El Chelsea no quiso rematar al Barcelona que estaba inconsciente, perdió 25 minutos de superioridad numérica y Hiddink no modificó su esquema en ningún momento. Fue entonces cuando ocurrió lo que nadie pensaba.

La jugada comenzó con Iniesta metido en área propia, recuperando un balón para iniciar una jugada de ataque. Lampard se la quito a Iniesta pero el balón siguió en posesión del Barcelona. Iniesta mantuvo su posición ofensiva mientras la pelota se fue por el lado derecho donde la jugada parecía terminar con el enésimo centro de Dani Alves. Hubo centro y fue al área (!), Samuel Eto’o la recibió posterior a un despeje de Terry pero no pudo controlar la pelota, que terminó lista para que Essien la despejara con fuerza. El héroe del Chelsea no pudo despejar y Messi tomó el balón para aguantarlo un poco, esperar que 3 jugadores se le vinieran encima y pasarla a Iniesta, que de primera le pego “a tres dedos” para meterla lejos del alcance de Cech. Corría el minuto 93 y el Barcelona empataba un partido de milagro, tal cual como ocurrió hace 18 años en otra edición de la Copa de Campeones.

Los ingleses no lo podían creer y en los minutos siguientes se volcaron con desesperación sobre el arco de Valdés, sin lograr el ansiado gol que les devolvía la clasificación perdida con el gol de Iniesta.

Algunos dirán que la clasificación del Barcelona es injusta por los cobros u omisiones del árbitro noruego pero no podemos ser tan ciegos al ver que el Chelsea fue un equipo que en la ida no hizo nada ofensivamente y solo se dedicó a defender su arco tal cual lo hizo en los primeros minutos de este partido. Además, cuando pudieron demostrar algo más, no lo hicieron y especularon demasiado con un resultado que se les fue en un abrir y cerrar de ojos. El Barcelona obtiene un premio que se puede sustentar en la campaña hecha en esta Champions y pese a no poder superar ampliamente a los ingleses, fue el equipo que siempre quiso jugar al fútbol, olvidándose de los pragmatismos que terminan “afeando” este deporte. Por lo menos así veo yo las cosas.

CT AWARDS

LP: Andres Iniesta
PPR: Seydou Keita
ChT: El arbitraje
AM: Lo emocionante del partido
Gol CTM: El de Iniesta en el minuto 93