Tal como ocurrió ante Pachuca en México, los azules consiguieron un resultado importantísimo para sus aspiraciones, sufriendo de una manera extrema, con Miguel Pinto como figura y jugadores que dieron la vida por sacar un resultado positivo.
Luego de ver el encuentro, podemos analizar lo acontecido desde 2 perspectivas, lo positivo y lo negativo, el vaso medio lleno y el vaso medio vacío.
Si nos preocupamos del vaso medio vacío, podemos decir que la U no puede apostar a nada jugando como lo hizo (Ratonaccio). Escuchando a Markarian en el post partido queda la sensación de que el cuerpo técnico tampoco está contento por cómo se jugó pero que el resultado manda al considerar los diversos inconvenientes que se han presentado (Lesiones de Estrada y Montillo, falta de puesta a punto de Cuevas, expulsiones durante los partidos, falta de experiencia internacional de la mayoría). Tanto contra Pachuca como con Gremio, el equipo de la U se plantó con un esquema bastante defensivo y sacó adelante la tarea gracias a actuaciones individuales notables o por obra de algún ser divino de la suerte (?).
Si vemos el otro lado de la moneda (o del vaso), podemos ver que con muy poco se han obtenido resultados y que cada partido es una meta cumplida en un camino que no tiene final definido. Además, desde el cuerpo técnico hay claras señales de que se tiene que mejorar cuando estén todos los jugadores a disposición, pero que mientras tanto, la obtención de estos resultados es más que positivo para la confianza del equipo.
En el día de hoy, los jugadores volvieron a responder ante un rival muy superior. La defensa (5 en el fondo), cumplió una tarea casi perfecta al contener cada uno de los avances del Gremio y si cometieron algún error, a la jugada siguiente lo arreglaban. Además de la defensa, la U puede estar tranquila por el arquero que tiene. En innumerables ocasiones yo me burle de Miguel Pinto, lo critiqué en sus peores momentos jugando por la U, cuando se preocupaba más de hablar pelotudeces por la prensa que de jugar. Toda esa situación ha cambiado, Pinto es el capitán de la U luego de la ida de Salas y se ha transformado en una de las figuras de los azules, tapándome la boca a mí y a muchos con sus actuaciones. Ojalá todos los jugadores a los cuales criticamos hicieran lo mismo.
En ofensiva no hay mucho que decir, solo resaltar la función ingrata de Juan Manuel Olivera que tiene que jugar en solitario, molestando a los defensas rivales y rezar por que le llegue un balón con ventaja para patear al arco o un centro que aproveche su altura y buen cabezaso (no le pidan que agarre la pelota y se pase a los defensas). Otro que destacó en la noche de hoy fue Nelson “Pipino” Cuevas, que en los minutos que jugó, aguantó la pelota, se pasó a cuanto brasilero se le cruzó y dio desahogo a los azules en los momentos más difíciles, cuando se encontraban con 10 jugadores y la presión de Gremio era insostenible.
La U se plantó con un 3-5-2 mentiroso que terminó siendo un 5-4-1 muy defensivo, con Juan Manuel Olivera abandonado en campo brasilero, con los “laterales-volantes” pegados a los Stoppers y con los volantes defensivos (Iturra y Seymour) correteando a todo lo que se movía. Para la salida estaba Ángel Rojas que tuvo un pésimo partido y Emilio Hernández, que también estuvo horrible y abusó de lanzarse al suelo pensando que en la Copa Libertadores le van a cobrar los mismos piscinazos que se tira en el Apertura. Marcelo Díaz fue el único lateral que se proyecto y tenía la función de juntarse con los volantes además de la ejecución de la mayoría de las pelotas detenidas.
Gremio era todo ataque, siendo Souza su jugador más peligroso.
Los primeros 20 minutos fueron todos de Gremio (a excepción de la primera jugada del partido que casi terminó en gol de Emilio Hernández). La cantidad de oportunidades perdidas por los brasileros fue increíble, convirtiendo a Miguel Pinto en la figura. La segunda mitad del primer tiempo fue más tranquila para la U, Gremio bajó las revoluciones y los de Markarian ordenaron sus líneas para llevar el trámite del partido al medio terreno. El final del primer tiempo terminó con algunas ocasiones para Gremio mientras la U veía a lo lejos el arco custodiado por Victor.
El segundo tiempo fue todo de Gremio y la U solo asustó con la entrada de Nelson Cuevas y su habilidad y rapidez. Una tras otra se presentaban las opciones de gol para el local pero siempre aparecía un azul (rojo esta vez) para impedir un remate o salvar el arco en la línea. Miguel Pinto siguió tapando cosas increíbles y los minutos pasaban sin cambiar mucho el panorama. Minuto 71 y Marcelo Díaz es expulsado por doble amarilla (muy dudosa), provocando diversos cambios de posiciones y el ingreso de Juan González por Emilio Hernández para contener el aluvión brasilero. Gremio también hizo cambios, metió un par de jugadores ofensivos, sacó un defensa y jugaba contra el reloj. Para la alegría de los hinchas azules, no hubo caso, la suerte seguía estando con los azules y las llegadas increíblemente no entraban al arco.
En los últimos minutos, además de la presión del equipo de Porto Alegre, “Pipino” Cuevas tuvo la oportunidad de ser el héroe pero cuando había eludido a un par de rivales y se prestaba a eludir al último, este, le pegó un manotazo que impidió el enfrentamiento de Cuevas con el portero de Gremio. Era una oportunidad de lujo para la U pero demasiado castigo para el equipo de Roth.
El partido finalizó luego de 4 minutos agregados por el juez Martin Vásquez y la celebración de los jugadores no se hizo esperar. La U se trae un punto desde Porto Alegre y espera el partido de la próxima semana ante Aurora en Coquimbo, donde puede quedar en la punta del Grupo 7 si derrota a los bolitas. En ese partido, tendremos que ver por obligación a una U ofensiva, más parecida a la que se vio en Santa Laura contra Pachuca que la defensiva que vimos en México o Brasil.
CT Awards
LP: Miguel Pinto
PPR: Emilio Hernández
CT: La falta a Iturra de Alex Mineiro
AM: La habilidad de Cuevas y Douglas
Gol CTM: (?)
Foto: Globo Esportes


