Nociones básicas de Medicina Deportiva para CT adictos (Parte I)

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Después de escuchar por muchos años a nuestros queridos y admirados (?) periodistas deportivos, hablando por Radio y TV de la Pubalgia, del tirón, del pinchazo, de los aductores, de los gemelos, de los ligamentos cruzados o de los famosos desgarros, esguinces y contracturas, nos hicieron pensar si bastaba con sus livianos y a veces “chamullentos” comentarios para que el hincha común y corriente comprendiera básicamente lo que le sucede o sucedió a su ídolo (¿Qué sucede?). Sin duda, la respuesta es NO, aun más si consideramos que muchas veces ellos tampoco saben de lo que están hablando y repiten como lorito lo que el médico de turno señaló a los medios al informar sobre la lesión de algún jugador.

Por esto es que nace esta idea, nada complejo técnicamente, solo dar a conocer en qué consiste el tema de las lesiones en el fútbol y ser una humilde fuente de educación e información para las personas que se interesan un poco más en lo que le pasó a su ídolo o al paquete de turno (Hugo Morales… ¡Teléfono!).

Disyunción Acromioclavicular (Walter Montillo)

Escenario: Estadio Germán Becker (Temuco)
Protagonistas: Walter Montillo (UCH) y Renzo Yáñez (ACSI)

Corrían algunos minutos del primer tiempo en el amistoso de pre-temporada entre la Universidad de Chile y Audax Italiano cuando Walter Montillo corría a toda velocidad por la mitad de la cancha y fue interceptado por “Rancio” Yáñez, quien no encontró mejor forma para detener a “La Ardilla” que una barrida brutal, provocando una fea caída del volante argentino de los azules.

Desde el primer momento se notó que algo malo le había pasado al jugador de la U, quien pidió la asistencia médica de inmediato, mientras mostraba notables gestos de dolor. Como todos saben, Montillo fue reemplazado en ese partido y al otro día se tuvo más información de su lesión:

“El médico de la U, Alejandro Orizola, confirmó que la molestia es una Disyunción Acromioclavicular, y que en el caso del volante se trata de una ruptura de grado mayor”.

Esta puede ser una buena descripción de lo que pasó con Montillo pero claramente no es comprensible para todo el mundo. La gravedad de la lesión se entiende por el periodo en que el jugador estaría fuera de las cancha, entre 2 a 3 meses.

La conclusión que sacamos de acá es que lo de Montillo es algo complicado (peluo, brígido, cuático o como quieran ponerle), que afecta a su hombro derecho, específicamente a los “ligamentos del hombro” y que lo dejará fuera de las canchas por un buen tiempo, perdiéndose los partidos de la U en la pre-libertadores y el campeonato nacional.

Sin necesidad de volvernos locos, podemos ir un poco más allá y comprender el mecanismo de la lesión y todo lo que involucra la articulación del hombro.

Mecanismo de la lesión


En el hombro coinciden dos huesos grandes, el Húmero (brazo) y la Escápula (La paleta u omoplato), que están diseñados fantásticamente para que el Húmero (brazo) se inserte en la Escápula. La escápula a su vez tiene algunas prolongaciones, entre ellas, el famoso (en este caso) Acromion que se junta y refuerza a través de algunos tejidos con capacidad elástica (Ligamentos) a la Clavícula. Estos ligamentos que unen el Acromion con la Clavícula pasan a llamarse Ligamentos Acromioclaviculares y el conjunto de todas las estructuras forman la Articulación Acromioclavicular. Esta articulación se puede palpar siguiendo el trayecto de la Clavícula hasta llegar al punto más prominente del hombro.

En el caso de Montillo, la caída sobre su hombro derecho (con todo el peso del cuerpo y en velocidad) provocó que estos ligamentos se rompieran completamente, separando al Acromion de la Clavícula (Disyunción Acromioclavicular). El “grado mayor” del que se habla se lo da la separación completa de estas estructuras, o sea, los ligamentos que sostenían la articulación se hicieron pedazos.

Tratamiento

Una lesión de este tipo en deportistas de alto rendimiento se traduce en cirugía reconstructiva de estos ligamentos y probablemente algún elemento de sostén adicional. Además, se dará un tiempo de reposo post-operatorio con inmovilización de la articulación por unas semanas para luego dar paso a diversas medidas de rehabilitación. Luego de un periodo que será determinado por los médicos según la evolución del paciente, “la ardilla constructora” podrá volver a las practicas en el “Caracol Azul”.

En resumen

Disyunción: Separación
Acromioclavicular: Del Acromion con la Clavícula
De grado mayor: Ligamentos Acromioclaviculares hechos bolsa

Tratamiento: Cirugía reconstructiva, inmovilización, reposo y rehabilitación.

Post escrito por ErlQueso y JackDaniels

¡Pronto otra lesión futbolera!