La lista es la siguiente: Pacífico alto $149.800 Con descuento (Tarjeta Circulo Más) Pacífico alto $ 115.000 Ahora bien, el asunto es el siguiente. Con toda probabilidad, aún con estos precios desmedidos y fuera de la realidad de nuestro continente, el estadio se va a llenar, por lo que en la lógica del mercado, los precios son irreprochables. Es más, uno podría considerar que es una buena manera de controlar la excesiva demanda, ya que un precio mayor evitaría la reventa y a lo menos el dinero que se mueva en torno a ese partido llegará a la ANFP. Esa es la lógica del mercado y contra ella no tengo objeción alguna.
Pacífico bajo $69.000
Lateral $38.000
Andes norte $49.000
Andes preferencial $57.500
Andes sur $49.000
Andes bajo $35.000
Galerías $9.800
Pacífico bajo $ 55.200
Lateral $ 30.400
Andes norte $ 39.200
Andes preferencial $ 46.000
Andes sur $ 39.200
Andes bajo $ 28.000
Galería $ 7.800
¿Rol Social?
Posteado por Pedro en Feb 27th, 2009 bajo la categoría General.
Tags: Dirigentes, Fútbol Chileno, Selección Chilena.
Hace un par de semanas escribí una opinión acerca de la construcción de estadios por parte del gobierno. Me parecía que subsidiar al fútbol sin solicitarle contraprestación alguna era un error, que el fútbol siempre sostiene que es social para pedir y que es privado para cobrar.
Pues bien, esta semana nos encontramos como una clara prueba de que el fútbol hoy por hoy es más que nada un espectáculo privado, que da la espalda a la presunta función social que se le adjudica por parte de sus dirigentes, sobre todo a la hora de pedir alguna regalía. Esta prueba no es otra que la lista de precios de las entradas al partido de la Selección Chilena con Uruguay.
Pero, luego de ver estos precios, me parece que no quiero volver a escuchar nunca más que el fútbol es de la gente y del pueblo y todos esos discursos de populismo barato: el fútbol y también la selección es de un grupo de privados que montan diversos espectáculos, por los cuales se cobra un determinado precio. Ese es el modelo que tenemos, con sus bondades y miserias.
Alguna vez tuvimos algo que pretendió ser diferente: el anterior modelo de Corporaciones que, como todos sabemos, terminó en un desastre, en gran parte por culpa de los propios socios que jamás fiscalizaron la administración de los clubes que dicen amar tanto.
El nuevo modelo se basa en que las Sociedades Anónimas administran el espectáculo, se embolsan los beneficios y asumen las pérdidas. Esto es lo que hay y a mi me parece que mientras no vea masas de gente movilizada y que se meta la mano al bolsillo para financiar algo diferente (no que se movilicen para usufructuar del club como la Garra Blanca o Los de Abajo), me parece bien. Y si además la calidad del fútbol mejora, hay menos sueldos impagos y menos violencia en los estadios, es incluso preferible.
Pero no me vengan con el discurso de que necesitan apoyo para estadios, que debe facilitarse su labor y un largo lloriqueo. No mientras no vea alguna acción concreta que beneficie a la gente de a pie. Porque hasta ahora no veo absolutamente ninguna diferencia entre los empresarios del fútbol y los demás chupasangres de las demás actividades económicas.


